Mostrando entradas con la etiqueta mafia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mafia. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de febrero de 2016

Rusia en el contexto de la teoría del sistema-mundo

Les presento un informe de Georgi Derlugian acerca de la história de Rusia através del prisma de la teoria del sistema-mundo. 

Georgi Derlugian es un sociologo formado en la URSS, que abandonó la patria en 1990 para trabajar al lado de Immanuel Wallerstein. Así que el tipo se quedó en el Occidente y por supuesto, ganando dólares, Georgi Derlugian tiene que sostener a propósito y fuera de propósito todo el repertorio de los tópicos rusofóbicos (las demasías exageradas de ivanoterrorismo, pedrograndismo, stalinismo, putinismo, etc.). Al mismo tiempo no cabe dudas, que ciertas observaciones, originadas por el Centro Fernand Braudel pueden ser útiles y interesantes.

El texto esta disponible aquí: RECONSIDERAR RUSIA 

Presten la atención que es un texto del año 2001, a lo largo de los últimos 15 años se han cambiado muchícimas cosas: ha sido renovado el grupo gobernante de Rusia, ha sido pagada la deuda externa de Rusia, etc.

Voy a presentar abajo algunos fragmentos de la lógica del analísis mundo-sistemático de GEORGI DERLUGIAN:


ETATISMO POR ENCIMA DE LA ACULUACIÓN CAPITALISTA


...es esencial tener en cuenta las limitaciones que el sistema-mundo impone al espacio de las decisiones políticas, tanto en ese país (Rusia) como en cualquier otro. Pero esas restricciones sólo aparecen con sus perfiles más nítidos frente al trasfondo de un pasado milenario que ha configurado el Estado y la sociedad rusos durante una longue durée excepcionalmente prolongada, desde la época de los vikingos hasta Breznev. El rasgo más característico de esa amplia trayectoria histórica ha sido el predominio de las actividades de construcción del Estado por encima de la acumulación capitalista, no como opción estratégica sino como adaptación organizativa al entorno geopolítico. Lo que en otros lugares era una de las principales funciones capitalistas, la creación continua de bases productivas con los consiguientes controles de la mano de obra y redes de distribución, en el caso ruso le ha tocado tradicionalmente a los gobernantes estatales. La razón subyacente era siempre la misma: los orígenes de las preocupaciones económicas de Rusia estaban enraizadas en la competencia geopolítica con un Occidente cada vez más capitalista. 

...Esa situación no era en absoluto excepcional. Todos los grandes imperios agrarios de los tiempos modernos –otomano, persa, chino, japonés o español– se enfrentaban a desafíos y restricciones semejantes. En cada uno de estos casos, la similitud de la posición del Estado originaba escisiones paralelas entre las reacciones culturales nacionalista y occidentalizante y las consiguientes luchas políticas; períodos de impasse y estancamiento; y brotes alternativos de reforma y revolución. En el contexto de esa tipología general, las ventajas clave del Estado ruso se hallaban en su combinación de una relativa proximidad cultural y geográfica a Europa, junto a un área territorial enorme e ingentes recursos naturales. 


La modernización de Ivan IV, el Severo 


.../Rusia /poseía una ventaja mucho más decisiva en el elástico modelo imperial que desempeñó un papel crucial en la primera revolución desde arriba conocida en la historia de Rusia, la transición a mediados del siglo XVI de una laxa confederación feudal a una autocracia centralizada, apoyada en el nuevo ejército permanente de la caballería dvoriane [noble] y la infantería de los mosqueteros streltsy [tiradores]. Rusia emergió así en las primeras filas de los tempranos imperios de la pólvora, con una organización similar a la de su no reconocido hermanastro heredero del imperio bizantino, la Turquía otomana


La modernización de Pedro I, el Grande


...Pedro el Grande elevó su imperio a los niveles contemporáneos de militarismo dictados por Occidente, permitiendo así a Rusia alcanzar una espléndida paridad con los depredadores más avanzados de la Europa continental. La clave para esa modernización del Estado zarista consistió menos en la importación de la organización o la tecnología occidental que en la expansión masiva de una nobleza dependiente del Estado, que se decuplicó y que fue inducida por la fuerza a nuevas carreras y formas de vida. Las reformas de Pedro crearon un robusto vector social para su edificio absolutista, pero también, en palabras de Georgi Fedotov, escindieron Rusia entre una estrecha nación de señores occidentalizados, separada del pueblo [narod] tradicionalista moscovita compuesto por el resto de capas no aristocráticas. 


Rumbo a la Revolución de 1905-1917


... Ese profundo foso iba a mantenerse hasta el siglo XX, cuando fue finalmente colmado por las calamitosas homogeneizaciones sociales de la guerra civil y el gran salto hacia adelante de Stalin.  El reinado de Pedro el Grande puso freno al expansionismo sueco y convirtió a Rusia en una potencia en el Báltico, pero también obligó a la monarquía a sostener los altos niveles de consumo socialmente prescrito a su occidentalizada nobleza de corte. Fue Catalina la Grande la que terminó con eso, conquistando tierras enormemente fértiles en el sur, donde los ejércitos rusos liquidaron por fin a la última horda nómada, el khanato de Crimea, y poniendo fin al Estado polaco y su desorganización interna. Los munificentes regalos a la nobleza de tierras y de los campesinos ligados a ellas ofrecieron nuevo esplendor y cohesión al absolutismo ruso. Catalina y sus ilustrados cortesanos hicieron grandes esfuerzos por elevar la productividad y eficiencia de la agricultura feudal. Se trató de una política explícitamente aristocrática, no constreñida por ningún tipo de preocupaciones burguesas, tendente a abastecer los mercados domésticos y ofrecer salidas exportadoras a las cosechas de cultivos comerciales generadas en los latifundios de los nobles, junto a una expansión de la servidumbre que se iba pareciendo cada vez más a la esclavitud de plantación. El Estado ruso se había convertido en un importante protagonista en Europa, y su influencia era mucho más espectacular confrontada con la decadencia del imperio otomano y su fracaso en el intento de modernización emprendido en ese mismo período. El despotismo ilustrado de Catalina fue el más exitoso de su tiempo. Pero del mismo modo que el legado de Iván IV no pudo igualar a la potencia sueca en la siguiente generación, el imperio de Catalina alcanzó su apogeo justo en la época en que las Revoluciones Industrial y Francesa se abrían camino en Occidente. El absolutismo ruso fue capaz de defenderse –por los pelos– del asalto napoleónico, pero el impacto económico de Manchester y lo que le siguió era harina de otro costal. Aunque sus tropas habían entrado en París, la base del poder internacional estaba cambiando. Por grande que fuera su tamaño, la adquisición de nuevas tierras seguida por su rápida colonización agrícola bajo moldes feudales no era suficiente para sostener a las elites rusas frente a un Occidente en rápida industrialización. Como cabía prever, conforme avanzaba el siglo XIX Rusia comenzó a experimentar los problemas típicos de las economías plantadoras periféricas: importaciones masivas de artículos de lujo, balanza comercial cada vez más desfavorable, pertinaz ineficiencia económica y tecnológica, restricciones al empresariado local, y un campesinado desmoralizado y sumido en la miseria. La reacción política contra esa situación vino en primera instancia de jóvenes aristócratas inspirados vagamente en las ideas revolucionarias francesas. La sublevación de los decembristas en 1825 se asemejó mucho a las conspiraciones liberales de la misma época en el sur de Europa, germinando en clubes de debate y gabinetes de oficiales. Los aristócratas rebeldes pretendían utilizar el poder del Estado para legislar normas más progresistas al estilo de Occidente, pero el zarismo, a diferencia de la monarquía hispana, había salido victorioso de las guerras napoleónicas y sofocó el levantamiento sin muchas dificultades. Rusia seguía siendo una gran potencia lo bastante fuerte para derrotar a polacos, persas o turcos, y capaz todavía de expandirse hacia el este, a las regiones atrasadas de Asia. 

...La inercia de la burocracia imperial y el egoísmo de la nobleza atrincherada en sus privilegios frustraron todos los intentos de propiciar desde arriba una modernización sostenida. A finales de la década de 1850 y durante la de 1860 comenzó a emerger y a prosperar una burguesía independiente, pero su ascenso se vio interrumpido por la depresión económica mundial de 1873-1896 –tasas de beneficio erráticas, grandes expansiones seguidas por enormes quiebras– ante la que los empresarios, que en otros lugares se protegían asociándose en cárteles o trusts, buscaron seguridad en el atronazgo burocrático. Entre las clases educadas, eso dejaba sola a la intelligentsia como candidata activa para una reconstrucción del país. Surgida de las reformas de la década de 1860, se trataba de una capa de especialistas formados profesionalmente, muy conscientes de su misión patriótica de dirigir el último intento de modernización de Rusia, que se convirtió en la principal fuente de fermento político en los últimos tiempos del zarismo. La intelligentsia rusa de ese período se encontró estructuralmente atrapada entre la ausencia de oportunidades para ejercer ningún tipo de responsabilidades políticas (ya que la autocracia seguía siendo demasiado fuerte), y la escasez de salidas hacia una vida profesional confortable como la que disfrutaban sus pares de Occidente (los mercados capitalistas locales seguían siendo demasiado estrechos para absorber una cantidad tan grande de abogados, médicos y técnicos especialistas). Esta doble limitación canalizó las energías y frustraciones de los intelectuales rusos hacia fines artísticos y filosóficos, agrios debates sobre reforma o revolución y actos quijotescos de desesperación heroica, mientras que la autocracia, paralizada por las presiones de distinto signo que se ejercían sobre ella, se resignaba a una morosa inacción o cuando más emprendía reformas muy parciales. Hasta la tercera generación, a comienzos del siglo XX, no se le presentó a la intelligentsia rusa una oportunidad para salir de su gueto. Una vez más, el catalizador del cambio fue el desplome de Rusia en la jerarquía de las potencias internacionales. La derrota en el Lejano Oriente a manos de Japón, un país cuya modernización dirigida por el Estado –también a partir de la década de 1860– había logrado triunfar allí donde Rusia había fracasado, desencadenó la revolución de 1905-1907. La derrota en Occidente a manos de Alemania, en una Guerra Mundial que desbarató a los ejércitos imperiales, detonó las Revoluciones de Febrero y Octubre de 1917. En ambas ocasiones, los únicos contendientes serios por el poder fueron diferentes partidos de la intelligentsia. Salió triunfante el más radical y disciplinado de todos ellos, el único capaz de poner freno a la rebelión campesina y de reconstruir el Estado, repeliendo las invasiones extranjeras e incorporando las insurreciones nacionales con el fin de reconquistar la mayor parte del territorio imperial. 


STALIN 


...Stalin utilizó la retórica y la visión escatológica de Marx, pero en cuestiones asuntos prácticos de construcción del Estado se atuvo a sus propias intuiciones brutales y al ejemplo de otros alemanes, en concreto Ludendorff y Rathenau, arquitectos de la economía de guerra guillermina. La «revolución desde arriba» estalinista de 1929-1934, colectivizando la agricultura y lanzando el primer Plan Quinquenal, combinó una versión extrema de mercantilismo militar con las instituciones dictatoriales
forjadas en la guerra civil. Los cuadros del partido, descorazonados durante el interludio de la NEP y la lucha fraccional, se sintieron de repente inspirados y dispuestos a llevar a cabo otra lucha épica, dirigida esta vez contra las masas rurales y las nacionalidades cuyos intereses supuestamente defendían los bolcheviques, entre otros. También la intelligentsia –gran parte de la cual se había exiliado o visto represaliada a raíz de la Revolución de Octubre– se hallaba ahora absolutamente rota, cuando los líderes del partido en torno a Stalin ajustaron a la baja el reclutamiento de gente con formación y mentalidad más toscas. Creyéndose una vanguardia autorizada a suprimir a «los elementos retrógrados» ciegos al sentido de la historia, esos cuadros terroristas iban a su vez a perecer en su mayoría en la subsiguiente Gran Purga, cuando fueron reemplazados por los obedientes burócratas de la promoción de 1938, que más Turquía ofrece de nuevo un paralelismo útil. Tras la derrota del Imperio Otomano en 1918, un grupo de la intelligentsia militar consiguió repudiar el pasado imperial casi en su integridad y movilizar al campesinado para la defensa patriótica, con un trasfondo de guerra civil. El nuevo Estado turco adoptó el mismo modelo alemán de mercantilismo geopolítico combinado con una ideología republicana y nacionalista. Los militares turcos, sin embargo, a diferencia de la intelligentsia civil rusa, se inspiraban ideológicamente en las tradiciones jacobinas francesas y leían a Durkheim más que a Marx. La esforzada industrialización general de la década de 1930, acicateada por el temor al cerco capitalista, transformó el aspecto de la sociedad soviética. La amplitud de la movilidad social y del cambio cultural experimentados por quienes crecieron y sobrevivieron a la modernización estalinista carecía de precedentes. Millones de campesinos analfabetos, rusos y no rusos, nacieron a una segunda vida como obreros industriales o empleados administrativos con cierta educación, por rudimentaria que fuera, y fueron transplantados a un ambiente urbano. La rapidez de esta transición creó en sus generaciones más jóvenes un sentimiento de genuino optimismo y lealtad hacia todo lo soviético, junto con la ardiente disposición a participar en una grandiosa construcción civil y militar. La homogeneización social resultante se solía considerar como demostración de las predicciones marxistas-leninistas referidas a la consecución de una auténtica sociedad comunista, sin divisiones de clase o bloqueos provocados por conflictos de nacionalidad. El resultado fue un Estado dictatorial volcado en la dirección de movilizaciones heroicas para alcanzar objetivos estratégicos, sin importar sus costes humanos o materiales, que quedó ademas revalidado en la Segunda Guerra Mundial frente al esperado asalto del Occidente capitalista. A diferencia de su predecesor zarista, el régimen estalinista pasó la prueba del ataque alemán con muy buena nota. La industria soviética superó a los nazis en tanques y aeroplanos, el Ejército Rojo aplastó a la Wehrmacht, y Moscú se hizo con el control de Europa oriental. Veinte años después, la URSS se equiparaba a Estados Unidos en armas atómicas y misiles. En el transcurso de una generación, un imperio agrario decrépito se había transformado en una superpotencia nuclear. Para un país «de desarrollo tardío» como Rusia, se trataba de una proeza apenas creíble. 


Los detalles del fracaso de la URSS


...Desde 1945 el Estado soviético –diseñado para campañas bélicas y producción en masa del armamento de la era industrial– había entrado en un largo período de paz, en el que se vio confrontado a tareas que le resultaban muy ajenas: en concreto, la producción y distribución, flexibles y eficientes en costes, de bienes de consumo y servicios. Sus fracasos en ese terreno son célebres, pero quizá se han exagerado un tanto. El salto adelante en el consumo de las masas soviéticas entre 1945 y 1975 fue sin discusión histórico, si bien se partía de un nivel extraordinariamente bajo. 

¿Por qué se desplomaron tan pronto sus expectativas de crecimiento? La respuesta está en la rápida transformación del campesinado en asalariados urbanos empleados por el vasto aparato monopolista del Estado soviético. Al quebrantar las economías campesinas, en gran medida autosuficientes, volcando sus desagregados miembros en los rígidos moldes de la industria, la burocracia y el ejército soviéticos, el Estado asumió la responsabilidad de todos los aspectos de la reproducción social y física de sus empleados: desde la salud, la educación y el bienestar hasta la alimentación, la ropa, los deportes y el ocio. Pero no bastaba suministrar simplemente sus rudimentos; la competencia de la Guerra Fría obligaba a que le Partido tuviera que superar los poderosos –y conscientemente propagandísticos– efectos demostrativos de los patrones de consumo occidentales. Los intentos de bloquear el flujo de información cultural acerca de éstos fueron en vano, no sólo debido a los modernos sistemas de comunicación, sino también a que la propia elite dominante (y más aún sus vástagos) resultaban fácilmente seducidos por el modo de vida capitalista. El poder, después de todo, lleva consigo la tentación de gozar de sus frutos materiales. 

...El final sobrevino inesperadamente. Atenazada por las contradicciones de su existencia corporativa, la nomenklatura soviética había jugueteado intermitentemente desde tiempos de Jruschov con varios sustitutos de la disciplina del mercado y la rendición de cuentas democrática, sin decidirse nunca a dar el salto a un diseño organizativo distinto. Los sucesivos intentos perezosos de reforma se hicieron por fin realidad con la perestroika de Gorbachov, que en su primera fase cuestionó los controles centralistas sobre todas las áreas de la vida soviética, para fracasar luego estrepitosamente en el intento de pasar a una segunda fase de creación de mecanismos de competencia, ya fuera en la economía o en la política. La iniciativa de Gorbachov, frustrada en la propia URSS, recibió el golpe de muerte en el extranjero. Fantaseando con el prestigio que quería labrarse en Occidente, cedió Europa del Este sin recibir apenas una propina a cambio, y se vio de repente apartado sin ceremonias, tanto por los amigos como por los enemigos internos. Aunque hubiera contado con un líder más capaz, la perestroika llegaba demasiado tarde, rodeada de presiones estratégicas crecientes, una decadencia económica profunda, la esclerosis administrativa y la desmoralización social. Pero no hay por qué ridiculizar a los envejecidos, amargados y aun así obstinadamente románticos shestidesiatniki que por fin habían tenido una oportunidad con Gorbachov; no tenían ninguna posibilidad de salvar a la Unión Soviética, cuya defunción estaba escrita desde la debacle de sus satélites en 1989, pero ayudaron a evitar una implosión catastrófica, ya que, sin ellos (y por supuesto el descrédito de los militares por la derrota en Afganistán), los últimos gobernantes de la URSS bien podrían haber sido del tipo de los chauvinistas reaccionarios que proliferaron durante la última década en Yugoslavia

...El colapso de la URSS marcó algo más que el fracaso del experimento bolchevique; señaló el fin de un milenio de historia rusa, durante el cual el Estado había constituido el motor principal del desarrollo social. 


Los años 70-80: el auge del enfrentamiento entre la URSS y los EE.UU.


...La Revolución Rusa de 1917 estableció el patrón contrahegemónico para poner en cuestión el orden capitalista mundial mediante la creación o reconstrucción revolucionaria de Estados periféricos bajo el liderazgo de las intelligentsias locales. La resaca duró hasta mediados de la década de 1970, cuando Estados Unidos tuvo que pagar el precio de su dislate al intentar reemplazar el poder colonial de Francia en Indochina, y las últimas grandes colonias, las posesiones portuguesas en África, alcanzaron la independencia política tras largas guerras de guerrillas. El régimen breznevita en la URSS, con su apoyo material a esos levantamientos antiimperialistas, se veía a sí mismo como vanguardia del progreso histórico. De hecho se trataba, en cambio, de los últimos episodios de una época que iba quedando atrás. Ya se estaba fraguando una «gran transformación» con todo el sentido que daba a esas palabras Polanyi. Ese nuevo capítulo en la historia del mundo comenzó con una grave crisis de la superpotencia estadounidense, cuando la URSS aún seguía prosperando. En 1968 Estados Unidos sufrió una seria humillación militar en Vietnam, acompañada de una oleada masiva de protestas domésticas, tanto contra la guerra como contra la situación de la población negra. Los descaminados intentos de la Administración Nixon de apuntalar su poder y la economía estadounidense tuvieron un espectacular efecto contraproducente en 1973-1975. Además de la aceleración de la inflación, la crisis del petróleo y el colapso del sistema de Bretton Woods, Washington tuvo que renunciar a los mecanismos de regulación económica y social que se remontaban a la Gran Depresión y a la Segunda Guerra Mundial. Del caos de ese período emergió finalmente el régimen global de mercados liberalizados que conocemos hoy. Debatiéndose por superar la crisis de comienzos de la década de 1970, Estados Unidos utilizó su posición hegemónica para poner en orden los recursos de sus numerosos aliados y clientes en un sistema que iba a invalidar el modelo de crecimiento económico nacionalmente limitado y de organización industrial fordista que hasta entonces había prevalecido en todo el mundo atlántico. En dos décadas de experimentación con nuevos tipos de políticas gubernamentales y empresariales, y de búsqueda de nuevas tecnologías y nichos de producción, se constituyó el nuevo régimen económico-político que distintas escuelas de analistas han apodado posfordismo, acumulación flexible o globalización. El nuevo orden mundial tenía poco que ver en realidad con las proclamaciones de moda de que la regulación burocrática se había sustituido por milagrosas empresas estrella y mercados autocompensados. De hecho, el impulso liderado por Estados Unidos para derribar las barreras económicas impuestas por los gobiernos nacionales puso los mecanismos de control en manos de burocracias privadas e internacionales mucho menos abiertas a presiones políticas públicas, mientras que las interacciones en el interior de la elite evolucionaban (o volvían) a un sistema de redes menos formales, siguiendo las líneas de Davos. A mediados de la década de 1980 ya estaban claras las líneas maestras del sistema globalizado emergente. El ciclo de desarrollo nacional había sacudido repetidamente el marco del mercado mundial capitalista; pero al fin y al cabo éste se demostró bastante elástico, y contrariamente a las previsiones de Schumpeter se benefició de hecho de las repercusiones de revoluciones y descolonizaciones. 


YÉLTSIN: RUSIA PIERDE LA GUERRA


...El Estado ruso afronta hoy día dilemas quizá más serios que nunca, no sólo por su abrupta disminución de tamaño, sino porque sus principales activos y orientaciones tradicionales se han visto drásticamente devaluados. El capitalismo en su forma globalizada es antitético a los imperios burocrático-mercantilistas especializados en maximizar el poderío militar y el peso geopolítico, objetivos en los que se empeñaron durante siglos los gobernantes rusos y soviéticos. 

...Económicamente, la restauración del capitalismo en Rusia ha demostrado ser un asunto ruinoso y purulento, sazonado con crimen y corrupción y lastrado por el deterioro de los índices sociales. A lo largo de la última década el PNB se contrajo, los salarios se desplomaron y disminuyó la población. En 2000 un tercio de ésta vivía por debajo del umbral de pobreza definido oficialmente, y la desigualdad en los ingresos se había triplicado. Al frente de ese escenario tan desalentador se encontraba un producto aberrante del ala siberiana del viejo PCUS. Como gobernante de la Rusia postsoviética, Yeltsin tenía una capacidad real, por limitada que fuera: maestro en las intrigas cortesanas y en la manipulación de sus subordinados, podía exhibir sus dotes de briosa improvisación y de voluntad absoluta cuando la ocasión lo requería. En otras circunstancias eso no habría compensado sus obvias deficiencias como líder: su codicia e incompetencia brutales, su chocarrería de alcohólico, sus largos períodos de inercia... En el sentido ordinario era bien poco lo que funcionaba adecuadamente con él. Tras enrolar y despedir a Gaidar como campeón de la «terapia de choque», pronto entró en disputas con el primer parlamento electo del país. Disolviéndolo por la fuerza de los tanques, impuso una constitución autocrática con un referéndum fraudulento, tras de lo 
cual desencadenó una desastrosa guerra en Chechenia. 

...En Rusia, la transición a una economía de mercado estándar habría sido en cualquier caso un proceso caótico y prolongado; pero su condición básica era un sistema político irreversiblemente comprometido con el capitalismo, y esto es lo que Yeltsin sí había logrado establecer cuando acababa su reinado. Pudo hacerlo, pese a la baja estima en que le tenía la mayoría de los rusos, porque contaba con el apoyo de las tres fuerzas decisivas del período: Occidente, los oligarcas y la intelligentsia.
El primero de los tres era con mucho el más importante. 

...Todo esto reproducía una situación semiperiférica bastante típica: una ambiciosa clase media de profesionales y pequeños propietarios al estilo occidental asume el papel de la burguesía tradicional al faltar esa clase capaz de limitar conscientemente, y finalmente democratizar, el poder autocrático.

En Rusia esta capa estaba ligada al Kremlin y su bandera tricolor neozarista por un doble lazo. Yeltsin, aunque había sido miembro del Politburó y no precisamente un intelectual, y desde luego no un liberal, se había alzado al poder, tras haber sido expulsado del liderazgo burocrático comunista, mediante su alianza con un bloque de reformistas ardientemente liberales dirigido por la intelligentsia. Había dirigido la resistencia contra el putsch militar de agosto de 1991 y había puesto fuera de la ley al PCUS. Pero por encima de esa deuda histórica, la legitimación y los recursos de Yeltsin –una vez que se hizo con el poder– venían sobre todo de Occidente, el punto de referencia fundamental para la intelligentsia por sus propias razones. Así, pues, por dudosos que parecieran sus planes, los intelectuales se sentían vinculados a él. Aun así, con el tiempo comenzaron a aparecer grietas entre ellos. De un lado estaban los que habían hallado puestos y beneficios en el propio régimen como consejeros presidenciales o de los magnates de los medios de comunicación, altos ejecutivos, etc. –entremezclándose con los nouveaux riches o «nuevos rusos» tout court—, mientras que otros, desgarrados por su lealtad a los antiguos ideales, se iban tornando cada vez más críticos. 


PUTINAZO: DEDAZO DE YÉLTSIN 


Ése era el contexto en el que las intrigas de palacio de Yeltsin de agosto a diciembre de 1999 –primero nombrando primer ministro a Putin, dimitiendo a continuación para convertirlo automáticamente en presidente–sorprendieron a los competidores políticos que maniobraban para sucederle en las elecciones de la primavera de 2000. El plan fue probablemente diseñado por los bien pagados esbirros del Kremlin (o «tecnólogos políticos» como prefieren llamarse a sí mismos los miembros de esa nueva camada de mercenarios intelectuales), en primera instancia para proteger a la «Familia» –Yeltsin y sus hijas, chambelanes como Chubais y los principales oligarcas– frente al riesgo de cualquier acción legal futura. El primer acto de Putin en cuanto entró en funciones fue, en efecto, garantizar a su patrón inmunidad frente a los tribunales. Aparentemente, la elección por el presidente de su sucesor recordaba la añeja práctica mexicana del dedazo. 

...frente a la relativa desinversión política por ese lado, Putin cuenta con una base popular más amplia, un control más firme de los aparatos institucionales y un mejor clima económico que los que Yeltsin haya disfrutado nunca. La Duma, que había sido una constante espina en tiempos de éste, es ahora una asamblea domada, con una dulce mayoría presidencial formada por burócratas ubordinados velozmente reclutados durante la triunfal marcha de Putin hacia las urnas. Los gobernadores provinciales, muchos de los cuales se habían convertido prácticamente en potentados locales autónomos en el período anterior, se han visto sometidos a la fiscalización de un conjunto de plenipotenciarios» del centro. Las emisoras "independientes" han sido hostigadas o neutralizadas, el Kremlin ha tomado el control de lo que una vez fuera el imperio de Gusinsky y ha utilizado a los medios de comunicación cada vez más venales para desacreditar o silenciar a la potenciales opositores. Esa recentralización en marcha del Estado ruso se ha visto facilitada por la bonanza económica de los últimos dos años, la depreciación del rublo a la quinta parte de su valor desde la quiebra de 1998 y el continuo aumento de los precios del petróleo. En 2000, por primera vez desde el colapso de la Unión Soviética, el presupuesto no mostraba números rojos, había un superávit en la balanza comercial y se registraba un crecimiento económico del 8 por 100. Se trata todavía de una recuperación frágil, pero suficiente para que la noten todas las capas sociales. 


EL CONTROL FINANCIERO DE LOS EE.UU. 


...Actualmente, otro intento de reorganización estatalista para restaurar la preeminencia geopolítica de Rusia sería un anacronismo. Con el fin de la Guerra Fría y la desaparición de la Unión Soviética, Rusia se halla en su nadir histórico: su demente martilleo del diminuto enclave checheno –unos pocos kilómetros cuadrados y unos pocos cientos de miles de nativos–, sólo se puede entender como una compensación patética e inconsciente de las enormes pérdidas que ha sufrido en suelo eslavo, donde la amputación de Ucrania y Bielorrusia ha reducido a Moscú a un perímetro más pequeño que en los días de Boris Godunov; un trauma tan profundo que el Estado todavía actúa como si aún sintiera el tirón de esos miembros. La terrible disminución sufrida no es sólo de tamaño, sino también demográfica. Diez siglos de incremento continuo de la población se han revertido ahora, cuando Rusia posee menos habitantes que Pakistán. Entre los activos clásicos de un Estado importante, sólo cuenta con un arsenal nuclear que se va oxidando, inútil para las operaciones externas a su alcance, es decir, pequeñas incursiones o bravatas en el Cáucaso o en Turkestán. Ahora ha renunciado incluso a la pretensión de monopolizar la interferencia en esas regiones. La razón para esa novedosa modestia no es difícil de deducir: el Estado postsoviético se ve severamente limitado por una drástica pérdida de autonomía financiera. La deuda externa convierte a Moscú en rehén de Occidente en un grado históricamente sin precedentes, ni siquiera cuando el zarismo en decadencia se vio obligado a aliarse con sus acreedores internacionales, renunciando a su rivalidad geopolítica con el Imperio británico y Francia en el período previo a 1914. Un siglo después, la dependencia económica de Rusia va mucho más allá de la debilidad general de los países periféricos frente a las firmas y mercados globales. 


PERSPECTIVAS VISTAS DESDE EL AÑO 2001


...Pero si se le cierra la opción imperial, ¿qué perspectiva le queda al capitalismo moderno en Rusia? No cabe duda de que van surgiendo poco a poco algunas de las condiciones para que se den patrones de acumulación más normales, y ése es uno de los significados de la «nueva estabilidad». Pero la mayoría de las empresas rusas son superfluas en el mercado mundial y siguen dependiendo de elevados niveles de protección doméstica. La fuerza de trabajo rusa, aunque barata comparada con la
occidental, es más cara y más indisciplinada que los depósitos enormes y fácilmente accesibles del Tercer Mundo. El país es actualmente atractivo para las corporaciones occidentales, tan sólo como plataforma exportadora de materias primas y como concentración potencial de consumidores. La producción industrial cayó a la mitad en la pasada década. Rusia se ha convertido otra vez en un típico productor periférico de materias primas, con poca capacidad de fabricación competitiva y niveles de servicios muy primitivos. Sus principales exportaciones actuales son: petróleo a Alemania, gas a Italia, prostitutas a Turquía y capital a Chipre. Si se mantuviera ese modelo, el régimen de Putin podría llegar a parecerse al de alguno de los mayores países latinoamericanos de antaño: un hombre fuerte con una fachada electoral, operando bajo una jurisdicción informal estadounidense, negociando con los caciques locales niveles muy bajos de impuestos internos, pero extrayendo la suficiente riqueza mineral como para mantener a raya a los titulares extranjeros de bonos y con los cofres del aparato coercitivo central repletos. En resumen, una especie de porfiriato, sin su espíritu de desarrollo, pero también sin su amenazante aunque difuso descontento popular. Sin embargo, el código genético de los Estados imperiales no se modifica tan fácilmente. 

...Los reflejos condicionados adquiridos durante siglos están profundamente insertos en una burocracia rusa que, por increíble que parezca, se amplió durante el mandato de Yeltsin. 


RUSIA COMO UN GENDARME PARA EL BRICS? 


Con el incremento de la globalización, el suministro de protección militar se podría convertir en un artículo comercializable, como ya lo fue a comienzos del mundo moderno. Los ejércitos rusos siempre han estado formados por soldados conscriptos, pero hoy día se habla de crear un ejército profesional. Si eso llegara a materializarse podría quizá contar con un prometedor futuro mercenario, mientras que el Estado asumiría, cobrando determinadas tarifas, los riesgos y brutalidades de imponer la estabilidad en algunos de los rincones más asquerosos del mundo. Ese devenir sería realmente muy ruso, pareciéndose a Turquía o México al principio, pero aplicando luego la coerción con diferentes propósitos. Si Putin resulta ser un gobernante siquiera moderadamente exitoso, el resultado probable de los próximos diez años será una Rusia proteccionista semiautoritaria, ineluctablemente corrupta, pero en cierto modo menos hundida, capaz de vigilar los restos de su inestable ex imperio.

martes, 15 de enero de 2013

¿Moscú o Moscustan?

"La inmigración descontrolada es uno de los males que aquejan a Rusia, puesto que se traduce en la llegada al país de grandes cantidades de trabajadores no cualificados de ex repúblicas de la URSS, que, por su parte, se ven obligados a emigrar como consecuencia de un modelo decadente de la economía en el espacio postsoviético.

“El inmigrante no es ni amigo ni enemigo, en muchos casos, es una víctima y un rehén del actual modelo socio-económico de desarrollo en Rusia y la Comunidad de Estados Independientes”, dice Yuri Krupnov, el director del Instituto de Demografía, Migración y Desarrollo regional de Rusia.

Explicó que a causa de una prominente desindustrialización de países que otrora formaron parte de la Unión Soviética y el modelo unilateral de exportación de crudo que tiene Rusia muchas personas de la región se ven obligadas a elegir una vida nómada y ganarse el pan fuera de sus respectivas patrias. Ese flujo caótico de la mano de obra no cualificada, por una parte, consolida una economía tecnológicamente atrasada, y por otra, aumenta la competencia en el mercado laboral, en detrimento de la población autóctona.

Pero, en opinión de Krupnov, los inmigrantes no tienen la culpa de la situación, puesto que llegan a Rusia empujados por unas condiciones de vida sumamente desfavorables en sus países de procedencia. 


la fiesta de Kurban Bairam en Moscú, 2012
Es curioso que una de las prioridades del Ministro actual de los Asuntos Interiores Vladímir Kolokóltzev es la lucha contra la delincuencia étnica. Según los datos de la Dirección capitalina del Ministerio de los Asuntos Interiores, los inmigrantes son autores de casi el 20% de los crímenes, registrados en Moscú. El 30% de los crímenes se cometen por los ciudadanos rusos de otras ciudades, es decir por los inmigrantes interiores (con frecuencia tampoco rusos étnicamente). Así, resulta que son el 50% de los crímenes, que se cometen por los no moscovitas en Moscú, el problema es que se trata sobre todo de los crímenes duros. Así el 70% de los asesinatos en Moscú se realizan por los no moscovitas. Para suavizar el problema de la inmigración (generada por la degradación económica), que se persibe ante todo por los datos de la delincuencia étnica el presidente Vladimir Pútin ofreció no mencionar la etnidad de los delincuentes en las noticias.
el 31 de diciembre de 2012, la Plaza Roja llena de los inmigrantes


A mi juicio, los inmigrantes moscovitas es la gente más feliz de Rusia, se adaptan muy rápido (el islam no les importa para aprender a tomar vodka). Al haber escapado del infierno ellos de pronto encuentran a si mismos en una de las ciudades más maravillosas del mundo, normalmente trabajan al aire libre (mejor si no es un trabajo muy duro, por ejemplo, si hablamos de los limpiadores), siempre andan en bicicletas, todo el verano juegan al futbol (hasta me pregunto, cuando trabajan? de donde sacan las fuerzas para jugar tanto), pronto aparecen niños, estan en los parques, tomando cerveza, con niños jugando... Pero esta bien... Si no hay amigos, palancas, conecciones, no queda otra opción que traficar, robar, prostituir, matar o trabajar muy duro... Y como las cantidades de los recien llegados del infierno se aumentan muy rápido, Moscú se vuelve un Moscustan. Hasta los datos oficiales son muy diferentes dependiendo del año y del humor del jefe del Servicio Federal de la Migración, las cifras se varáin entre 5 y 20 millones de los inmigrantes, que ya estan en el país.

martes, 2 de octubre de 2012

Putin y la sombra de Yéltsin que lo persigue


Andrei Isáev, diputado del partido dirigente "Rusia Unida", representante de la llamada ala izquierda de este partido pro Putin, hace poco participó en un debate con uno de los líderes más populares de la oposición rusa Alexei Navalni, bloger famoso por su crítica de la corrupción del régimen actual. El debate de hecho fue una entrevista de Alexei Navalni en el aire del programa "Ataque de Isáev" de la emisora "Rússkaya Sluzhba Novostei". Les ofrezco el extracto del debate porque creo que él refleja muy bien el conflicto que vive la sociedad rusa (que lamentablemente no comprende toda la población del país, la sociedad rusa es bien limitada, mientras la mayoria de la población se encuentra en el estado de embiaguez permanente). Lo subrayado entre paréntesis es mio.

Navalni.: Usted dice, que nuestras corporaciones que estan bajo control del estado deben devolver el dinero que ganan a los ciudadanos (Isáev es partidario del capitalismo estatal). Yo intervengo en defensa de lo mismo.

Isáev.: Con mucho gusto lo acepto como un aliado en esta cuestión.

N.: ¡Perfecto! ¡Super! Constantemente estoy luchando que nuestras corporasiones "Gasprom", "Rosneft" no roben las ganancias sino devuélvanlas a los accionistas, al estado entre ellos. Entonces, ¿por que usted ve un enemigo político en mí y no en el señor Sechin, por ejemplo (presidente de "Rosneft", mano derecha de Putin), quien sacó todo el dinero de "Rosneft" y no quiere devolverlo  al presupuesto del estado?

I.: Alexei, yo no quiero hablar aquí del señor Sechin o de las demás personas que no estan presentes.

<...>

N.: ¿A donde van los dividentes de "Rosneft"?

I.: Los dividentes de "Rosneft" o de "Gasprom" forman una parte miserable comparando con 2,5 mil millones de rublos, con los cuales "Rosneft" y "Gasprom" y otras compañías estatales cubren el déficit del Fondo de Pensiones. La renta de las riquesas naturales ya se paga de hecho, porque Putin en su tiempo logró introducir el impuesto sobre la producción de las materias primas. "Yucos" le resistía activamente. Esta ley fue aceptada solo desde la tercera vez (porque según Isáev no había un partido dirigente en el parlamento y además había práctica de compra de los diputados por los oligarcas).

<...>

N.: ¿Cuanto dinero recibió el país de su renta? Sin dudas usted sabe que desde 1999 Rusia recibió 3 mil millones de dólares. ¡21 mil dólares por cada ciudadano de Rusia! ¿Usted en serio cree, que los ciudadanos sienten que han recibido este dinero en tal o cual forma?

I.: Yo en serio creo así y le voy a explicar el porque. Porque en 1999 Rusia recibió una deuda que por unos 50% fue la deuda de la URSS y por los demás 50% fue la deuda ahorrada por sus compañeros de armas de hoy como Nemtzov durante los 90 (Nemtzov es uno de los liberales más odiosos del país, un alto mando del gobierno de Yeltsin). Si esta deuda no fuera pagada, hoy deberíamos pagar 2/3 partes del PIB por el mantenimiento anual de esta deuda (¡no por su pago, sino solo por su mantenimiento!) como lo hacen los paises latinoamericanos. La deuda fue pagada. Fueron pagadas las deudas del estado ante los ciudadanos (esto aun no es verdad por completo). Le puedo recordar como no se pagaba el dinero a los médicos, profesores, como no pagaban los subsidios para los niños, etc. Toda esta deuda fue pagada. Simultaneamente fueron aumentados los sueldos, pensiones, etc. Por supuesto, no es suficente. Estoy completamente de acuerdo con usted, que hay que controlar las corporaciones estatales más duro, monitorear sus impuestos y dividentes y apoyo su actividad en esta dirección. Además le ofrezco la colaboración en esta cuestión. Como diputado del Parlamenteo del partido dirigente estoy dispuesto a denunciar ante la Procuraduría General y el Comité de Investigación los casos bien examindos en conjunto.

N.: Sin dudas, voy a aprovechar su oferta. Por cierto, le llamo la atención que ya durante varios meses en la Duma (así se llama el parlamento de Rusia) esta perdido el proyecto de la ley, elaborado por nuestra agencia "RosPil", que prohíbe a los funcionarios entre otras cosas tener vehículos cuyo precio supera 2 milliones de rublos (unos 67 mil dólares). Este proyecto lo apoyaron los comunistas, los de la "Rusia Justa" y hasta los del Partido Liberal-Demócrata.

I.: Le he escuchado, voy a prestar la atención a este proyecto.

<...>

N.: Con su permiso voy a continuar. Primero, cuando usted con toda la razón estigmatiza a los malvados que en los 90 realizaron el desmadre, vamos a poner entre estos malvados también a Vladímir Putin, que desde el 1996 trabaja en Moscú en la Administración del Presidente (Yéltsin) y no en los niveles bajos del sistema. Pues en los 90 él trabajó justo en la Dirección del Control, que debía controlar todas estas prácticas terribles de la privatización... Luego él encabezó el Servicio Federal de Seguridad y debería prevenir todas las distracciones de los fondos, pero por alguna razón no lo hizo.

I.: Cada uno tiene cierta etapa en la vida y en el desarrollo. Yo, por ejemplo en los 90 trabajé en los sindicatos, mi esposa, como usted sabe, compraba y vendía apartamentos.

N.: Con mucho éxito a juzgar por su hotel en Alemania.

I.: Aún hablaremos de esto. Por lo que concierne a usted, usted también realizó ciertos negocios redondos a juzgar por sus éxitos actuales. Y Putin trabajó en el sistema que se había formado. Y ahora la pregunta es ¿si él continuó este sistema? Si lo continuara, ni Estados Unidos, ni Occidente no tendrían ningunos problemas con Putin. Es que Putin radicalemnte cambió la situación. A pesar de todos los pecados, en los cuales nosotros nos sometimos en los 90 en el período del colapso total, él encontró la valentía y fuerzas para lanzar un curso diferente y defender su lógica. En su famoso discurso de Múnich él llamó las cosas por sus nombres. Por esto lo estan atacando...

<...>

N.: Según usted resulta, que durante todos los 90, cuando pasaban las terribles subastas de fianza (uno de los esquemas poco legítimos de la privatización de la propiedad pública), Putin que se encontraba ya en el Kremlin, en la Administración del Presidente, en el Servicio Federal de Seguridad, ¿él apretando los dientes simplemente esperaba con manos cruzadas? Y luego se fue Yélstin, pasó este cambio radical del curso, pero ¿por que Putin no llamó al capítulo de la ley a todos los corruptos del período de Yéltsin, porque dio garantias para la familia de Yéltsin, etc.?

I.: ¿Usted esta en contra de las garantias para la familia de Yéltsin?

N.: Claro, que estoy en contra. Creo que Diachenco (la hija de Yéltsin, que trabajó de su consejero), Yumáshev (hijo político de Yéltsin, marido de Diachenco, fue jefe de la Administración de Yéltsin, ahora los esposos Diachenco y Yumáshev possen el 50% del rascacielos "Imperio Tower" en Moscow City y otros juguetes) y los demás tienen que ser encausados penalmente. Rspóndeme por Chubais (el ideólogo del desmadre de los 90, alto mando de la época de Yéltsin: fue jefe adjunto del gobierno, jefe de la Administración del Presidente, ministro de la Hacienda, presidente del Comité de la Propiedad Estatal)... ¿Si este demonio esta acusado según los articulos del Código Penal? ¡Al contrario, el hombre trabaja como jefe de una corporación estatal, manejando los millones de dólares! ¿Por que su lider adorado Vladímir Putin cuida a Chubais dentro del sistema?

I.: Lo voy a explicar. Es que el sistema es bastante complicado. Vladímir Putin se montó en un tren en movimiento. No fue él quien arrancó el motor de este tren. Putin tiene muchos méritos, no consiguió hacer todo, por supuesto, pero logró hacer mucho. Primero fue lo de aljear a los oligarcas del poder real. Antes - yo lo vi con mis propios ojos - los oligarcas abrían las puertas del gabinete de su querido Nemtzov con las piernas...

N.: Y siguen abriendo las puertas con las piernas... Vamos a ver, que pasó con los oligarcas: ¿que pasó con Abramóvich? Bajo el gobierno de Putin él se hizo 3 veces más rico y vive perfectamente en Londres. Usmánov se hizo muchas veces más rico. Deripaska sin fin recibe las inyecciones tremendas del presupuesto. Nadie de los oligarcas sufrió - nadie, menos Jodorkóvski.

I.: No solo él.

N.: ¿Quien más?

I.: Además Gusinski y Berezóvski como lo mínimo.

<...>

N.: De todas formas, la posición suya y la de su partido y de Putin es una hipocresía.

I.: ¿Pero por que defiende a Jodorkóvski?

N.: Creo que Jodorkóvski, igual que todos los demás oligarcas, cometía muchas infracciones, crímenes entre ellas. Pero lo de su juicio no tiene nada que ver con la justicia. Por que a su lado en la cárcel no se encuentran ni Abramóvich, ni Deripaska, ni Vékselberg. Yo demando su juicio todos los dias, mientras "Rusia Unida" este callada. ¿Como se atreve usted sin ninguna verguënza decir que Putin desctruyó el oligarcato?

<...>

I.: Oligarca no es aquella persona que tiene mucho dinero. En el mundo hay un montón de gente que tiene mucho dinero. Y es natural que esta gente cada vez tiene más y más dinero. Oligarca es aquella persona que gracias a su base financiera posee el poder. Yo opino que hoy en día los ricos bajo Putin no tienen aquel poder que tenían bajo Yéltsin. Y es algo obvio para todo el país. Por eso el país cree que Putin alejó a los oligarcas del poder.

<...>

En realidad, Alexei, su lucha contra oligarcas - que merece todo el respeto - ahora esto ya no es una lucha conta oligarcas, es una lucha contra los ricos, que aun gozan de ciertos restos del poder. Y le respaldo activamente en esta lucha. Entre más usted presione, más fácil para nosotros será la toma de desiciones. Ahora mismo se debate la cuestión del tributo obligatorio para todos que tienen propiedad privatizada en los 90 - como recompensa de aquel daño, que hicieron las subastas de fianza, organizadas por Nemtzov, su comarada por el movimiento de las cintas blancas.

<...>

N.: Creo que diciendo que en todo el mundo hay un montón de ricachones usted no tiene verguënza: Rusia esta en el segundo puesto después de EE.UU por la cantidad de los multimillonarios. ¿Cuantos multimillonarios había en 1999? ¡Zero! ¿Y cuantos tenemos ahora? 111 personas. Y su mayoría aplastante son de materias primas. Los que se enriquicieron con ayuda de las subastas de fianza siguen enriquiciendose con Putin. Por ejemplo, hubo una subasta de fianza de "Sibneft". Usted sabe que el baratero asceroso Abramóvich sobornó a Shuvalov y obtuvo "Sibneft" por 100 millones y lo vendió bajo Putin por 13 mil millones. ¿Por que "Rusia Unida" hace la vista gorda con respecto? 

I.: Nosotros hemos ofrecido a iniciar la discución de esta cuestión. Pero no se pude comer todo el elefante por completo de una vez. Lo estamos comiendo por partes.

N.: ¡Pero este elefante ya comió todo el país!

I: "Rusia Unida" conseguió la declaración de la propiedad. <...> Ahora "Rusia Unida" lanza la iniciativa de prohibición del trabajo de los parientes en todos los niveles del poder estatal. Justo "Rusia Unida" esta a favor de la limitación de las propiedades de los funcionarios en el extranjero y estamos a favor del cierre de las cuentas bancarias en el extranjero... Usted actua en unisonancia con nosotros y le agradezemos mucho.

<...>

N.: Creo que su partido lleva toda la responsabilidad por construcción del capitalismo feudal en Rusia: todos los funcionarios superiores, sobre todo los de los servicios especiales, inundaron con sus hijitos todas las corporaciones estatales. Resulta que los padres o las madres simplemente cubren a sus niños, que se dedican a las cosas muy extrañas. El hijo de Bórtnicov, jefe del Servicio Federal de Seguridad esta en el banco "VTB". Ambos hijos de Pátrushev (ex jefe del Servicio Federal de Seguridad) estan en los bancos estatales, el hijo de Fradkov (ex jefe del gobierno, actualmente el jefe del Servicio de Inteligencia) esta en "Vnesheconombank", el hijo de Ivanov (vice primer ministro, ex ministro de la Defensa) esta en "Vnesheconombank". El hijo de Matvienco (ex alcalde de San Petersburgo) es todo un éxtio de negocios, etc. La sobrina de Tkachov (gobernador de la región de Krasnodar) es una multimillonaria. ¿Como es que son tan talentosos?

I: Justo aquí usted es mi partidario 100%. Somos el único partido de todos los representados en el Parlamento que...

N.: Parece que pronto a usted lo vayan a expulsar del partido.

<...>

I.: De todas formas, usted tiene toda la razón: nosotros debemos poner orden en la cuestión del nepotismo. <...> Le prometo, que vamos a poner este orden.

N.: ¿Van a despedir a todos los hijitos?

I.: Es una tarea importantísima, que tenemos que resolver.

N.: ¿Y si va a ser realizada la investigación penal contra el hijo de Matvienko?

I.: En un futuro próximo nosotros vamos a abrir una página en el internet "No Al Nepotismo"... Tenemos que redactar la ley, hay que poner fin a todo esto.

<...>

A la pregunta de Isáev: "¿Por que usted estudió en la Universidad de Yale de EE.UU? (Navalni fue becado por un programa de preparación de los líderes para las revoluciones naranja y justo por eso actua según esquemas clásicos y ya aburridos de Gene Sharp) Navalni respondió: "Por que el miembro de su partido Sadóvnichi (rector de la Universidad de Moscú Lomonósov) destruyó la mejor universidad de Rusia, que ahora no entra in en la lista de las 100 mejores universidades, mientras la de Yale esta entre la docena".

<...>

N.: Ustedes son hipócritas: siempre dicen que los estadounidenses quieren destruir todo y simultaneamente sus hijos todos estan allí: sobre todo en Londres, por que ustedes mismos entienden que la Universidad de Moscú Lomonósov es mala.

I.: Es verdad que sus hijos estudian en una escuela estadounidense?

N.: Mis hijos estudian en una escuela de mi barrio a diferencia de los hijos de su colega respetuoso Zhelezniak (miembro del partido "Rusia Unida", vice spiker del Parlamento), que estudian en Zuisa y en Inglaterra.

I.: ¿Y por que lo aman tanto en EE.UU?

N.: Los EE.UU aman "Rusia Unida". Porque "Rusia Unida" son personas que roban aquí y inversionan allí. Usted inversiona en Alemania, por ejemplo (Isáev se justifica que el hotel de 3 estrellas, cuyo terreno en parte pertenece a su esposa es un hotel para los peregrinos ortodoxos sin objetivos lucrativos). ¡De todos los sitios de peregrinaje usted con su esposa para sus inveriones no eligieron Óptina Pústyñ, ni Valaam, ni Islas Solovetsky, ustedes elijieron Alemania, un sitio fronterizo con Liechtenstein!

I.: Esto fue elección de mi esposa. Ella la hizo por la bendición y con ayuda de la Iglesia Ortodoxa Rusa y no gana ni un kópek con esto.

N.: Es sorprendente. Su elección siempre es Alemania.

I.: Y la suya son EE.UU.

P.S. Alexei Navalni hace poco fue acusado por robar el bosque en la región de Viatka, donde había trabajado como consejero del gobernador - es un asunto ecónomico, pero como el caso se realiza en el contexto de la impunidad de los grandes ladrones de los 90, por supuesto, que surgen las interpretaciones a favor de la persecución pólitica del joven opositor narajna, nacionalista, demócrata y amigo de EE.UU.

martes, 3 de enero de 2012

Humor nacionalista: chistes sobre sureños

Los puntos de la crítica en cuanto al Cáucaso son el machismo, fanfarronería, corrupción, inclinación a la delincuencia, nepotismo y la falta de educación. Sin embargo, los armenios estan un poco a parte - su historia, el genocidio y la dispersión masiva en el siglo XX, su carácter pujante, todo esto de vez en cuando provoca pararlelos entre ellos y judios. Al mismo tiempo los armenios de Armenia (es decir, aquellos que no pertenecen a la diáspora, la cual es bastante hermética) no se diferencian mucho de los demás caucásicos.

Armenios y Georgianos:

Un armenio y un georgiano salen del restaurante. Recogen del guardarropa sus abrigos.
El armenio da 500 rublos de propina y dice: “Quédate con el cambio”.
El georgiano da un mil: “Quédate con el abrigo”.


Se esta murierndo un armenio viejo. Sus niños estan a su lado.
- Padre, estas muriendo. Dinos, ¿como vivir después?
- Cúiden a los judios.
- Pero que estas diciendo, padre. Dinos, ¿como vamos a vivir sin tí?
- Hijos mios, cúiden, por favor, a los judios.
- Pero que tiene que ver con los juidos. Toda la vida vivimos en Armenia. Somos armenios. Dínos, ¿como vivir en esta vida?
- Escúchenme, hijos mios, a su vijeo padre. Cúiden a los juidos. Cuando acaben con los judios, la tomarán con nosotros.


Un georgiano visita a su amigo.
- ¡Genatzvali (así se dirigen a las personas en Georiga: una especie del “señor”, aunque al pie de la letra significa algo como “alma mía”)! ¡Genatzvali, compra la fábrica! Muy buena fábrica! ¡Oye, compra la fábrica! Siempre sobrecumple el plan, tiene 3 órdenes del Heroe del Trabajo Socialista…
- Pues, genatzvali, si la fábrica es tan buena, ¿para que la vendes?
- A tí, como al amigo de confianza, te puedo decir: quiero comprar un comité del PCUS del nivel regional.


En restaurante un georgiano se acerca a la mesa de una pareja joven:
- ¡Genatzvali, querido amigo! ¡Permíteme invitar al baile a tu reina!
- ¡Por favor! Claro, que si.
Pasa un rato.
- ¡Hermano! ¡Permíteme invitar al baile a tu princesa!
Y así sigue la historia: a la condesa, etc. mientras la muchacha no lo interrumpa indignada:
- ¿Y porque no me preguntan a mí? ¡¿Tal vez que yo no quiera bailar con ustedes?!
- ¡Y tu, puta, cállate, mientras los dzhiguites estén hablando! (dzhiguit - hábil jinete del Cáucaso).


Un joven georgiano escribe una carta de Moscú a su casa: “¡Mis queridos papá y mamá! Me instalé muy bien en el apartamento. En la unversidad también todo va bien. Tengo solo un incoviniente: voy a la Universidad en carro, cuando los demás estudiantes van en trole”… Pronto llega la respuesta de Georgia:
- ¡Querido hijo! Nos alegra, que estes bien. Por el carro no te preocupes. Te mandamos un poco de dinero – cómprate un trole y ve a la universidad como todo el mundo.


Un geogriano va en un viejecito “Moskvich” (una de las marcas de carros más económicos en la URSS).
Lo adelanta osadamente un nuevo “Volga” (el carro casi más lujoso para la época soviética), el “Volga” se para, cruzando el camino, y del “Volga” baja un georgiano vestido de moda y dice:
- ¡¿Porque estas deshonrando a la nación?! Hace solo un año salí yo de la carcel y mira ¡ya ando en el “Volga”! Dio portazo y se fue a toda prisa.
El georgiano apretó los dientes y sigue el camino. Pasa un rato y lo adelanta un lujoso “Mersedes”, este se frena, cruzando el camino y del “Mersedes” baja un georgiano aun mejor vestido, que el primero.
- ¡Sinvergüenza! ¿¡Como te atreves de avergonzar tanto a la nación!? ¡Pasó solo un medio año desde que había salido de la carcel, no obstante ya ando en “Mersedes”! Dio portazo y se fue a toda prisa.
El georgiano dice entre dientes: “¡Pasó un año después de la carcel!”, “¡Medio año después de la carcel!” ¡Déjenme siquiera llegar de la carcel hasta mi casa!


Un joven georgiano presenta examenes en el coservatorio de Tbilisi. Y claro, que ya se fueron conectados todos los enchufes. El dinero ya fue pagado a todos, a los que había que pagarlo. Pasa exitosamente todos los examenes. Le queda solamente el solfeo. Le dicen:
- Es muy sencillo. Nosotros presionamos una tecla en el piano y usted adivina. Esta bien. El da las espaldas, escucha la nota cogida y luego …señala con el dedo a uno de los profesores: ¡Pulsaste tú!


Dos georgianos ven una pelicula. En la pantalla los alpinistas trepan por una roca vertical.
Un georgiano:
- ¡Este ahora se va a caer!
- ¡No, no se va a caer!
- ¡Apuesto un millón, que sí!
Se acaba la pelicula, el alpinista no llegó a caerse. El perdedor saca del bolsillo un millón. Pero su amigo le dice:
- Perdona, Guivi, no puedo tomar tu dinero. Esto fue una broma – es que ya ví la pelicula antes.
- Pues, yo también…


Y culminando el capítulo, dedicado a los georgianos, les doy un chiste de los tiempos contemporaneos.


- Un ruso llega a Georgia. Por la mañana sale del hotel y va a un quiosco a comprar unos fósforos. Da 20 kópeks y el vendedor con orgullo le devuelve 10 kópeks del cambio. El ruso esta muy sorprendido:
- ¡Anda! ¡Nunca ha sido así en Tbilisi!
- ¡Que dices! – agita los brazos el vendedor. – Ahora todo se cambió! ¡Vivimos la democracia! Shevarnadze dijo, que ¡es vergüenza, cuando cuentan sobre los georgianos, que somos flojos y avariciosos, que no queremos trabajar! Eso se acabó. ¡Basta ya!
El ruso le dice: ¡Que bien, es fantástico, que Dios los bendiga! A propósito, déme los fósforos…
- ¿Fósforos? – se asombra el vendedor – ¡Los fósforos no los hay!”.

viernes, 6 de mayo de 2011

ladrones en la ley en vias de legitimación

De la mafia rusa no se sabe mucho: la bratva (hermandad) no se preocupó por tener una buena imagen en el extranjero – los rusos no filmaron su análogo de “El padrino” con 3 Oscars para que todo el mundo los amara por su crueldad. Por supuesto es sabido que la mafia rusa existe, que es terrible y todopoderosa, que los capos rusos venden secretos nucleares de la URSS por todo el planeta, amenazando a la vida de la humanidad, etc. Pero sin hablar de patrañas sabemos muy poco. Parece que los italianos lograron nacionalizar este tema – y si, es verdad que la historia de Cosa Nostra es muy romántica (me refiero a la lucha contra Mussolini, gestionada por la CIA, neutralización del movimiento sindicalista, Comissario Cattani, etc.). También tienen exito los japoneses – en gran parte gracias al cineaste Takeshi Kitano. Incluso escuchamos algo sobre las maras salvadoreñas (solo porque el fotógrafo que las sacó a luz fue asesinado por ellas mismas). Conquistaron la fama mundial los carteles de Colombia y Mexico. Mientras la mafia rusa es algo incomprensible, un término desenfocado, como la misma Rusia: 140 millones de los Valuev medioborrachos, pervertidos por el comunismo y perdidos entre los abedules.

Sea como sea el tema de la delincuencia en Rusia, donde hasta no hay estadística exacta sobre la cantidad de los niños vagabundos, es bastante actual. Basta con decir que la serie más popular de aquí se llama “El Petersburgo bandidesco”, cuando la emisora de radio más querida por nuestros taxistas-piratas es “Chansón” (esta palabra francesa en ruso también tiene significado «canción de rateros») – los pasajeros hasta se han visto obligados a inventar un dispositivo especial para neutralizar las ondas de la emisora de ratería, mientras viajan en taxi o colectivo: el dispositivo se llama “Anti Chansón”. No obstante, los cantantes de ratería son tan populares, que incluso organizan sus aquelarres en el Gran Palacio del Kremlin. Las peliculas de largo metraje sobre bandidos baten todos los records de popularidad: “Brigada” (filme de 2002, saga épica, que canta una agrupación criminal, actuando de 1989 a 2000), “Bimmer” (2003), etc. No hace mucho en Moscú fue inagurado un club nocturno, llamado “Zona” (zona en ruso también significa “chirona”), el club fue diseñado como si fuera una carcel: en el piso bajo el cristal corren las ratas, aparecen y desaparecen los guardias con fusiles, por todas partes estan las rejillas y alambradas.

No cabe dudas que la causa principal de la criminalización masiva se radica en la economía: es que simplemente no hay trabajo digno. Y segundo, la amnistia del Gulag político trajo consigo la amnistia de lo criminal en absoluto. En resumen la sociedad fue infectada por la cultura criminal.

Se rumoriza que en los 90 los niños de secundaria escribián en las encuestas, respondiendo a la pregunta “¿Que quiero ser?” – “matón profesional” o “prostituta”. Parece que es una tendencia bien generalizada para los paises periféricos y para el capitlismo como tal: “pues si estamos en la guerra de todos contra todos, alistenme como sicario”. La profesión de prostituta se volvió muy popular después de la pelicula "Interdevochka" de 1989, que cantaba la vida de las prostitutas elitistas en el Occidente.

Con otras palabras mientras Moscú defiende el título de la ciudad más costosa y más segura del mundo, en el resto del país aumenta el porcentaje de los delitos graves, y obviamente, la origen de la mayoría de los delincuentes no es ningún secreto: son procedentes de las familias desafortunadas de la otrora clase trabajadora, que no tienen educación, ni perspectivas algunas. Y esto es uno de los mayores costos de la Terapia de choque, aplicada en los 90.

Con todo esto los criminales de los 90 más exitosos oficialmente llegaron a ser los peces gordos del mundo de negocios ruso al convertirse en todo un ejemplo positivo para las siguientes generaciones. Nuestros jubilados suelen denominar las reformas de Yeltsin como una “revolución criminal”, y el sentido de esta metáfora se reduce a lo que como resultado de la transformación del estado en unas companías gasopetroleras – clientes del Occidente, el vacío del poder en el país fue llenado con los autoridades - ladrones en jefe. A veces tales estados también se llaman “estados piratas”. ¡Pero ojo! Hablamos de una metáfora, que no explica toda la complejidad de la situación. Sin embargo la cuestión de la legitimación es de veras una de las clave para la élite rusa de hoy.

Si de verdad los nuevos elitarios quieren asumir la responsabilidad por una sexta parte de la Tierra, tendrán que acabar con la delincuencia, apretar las clavijas y restableser el estado, no en calidad de una enorme corporación privada con el fin de ganar dinero, sino en forma de la máxima expresión de los intereses del pueblo. En este sentido necesitamos un programa nacional al estilo “Anti Chansón”.

Obviamente en los 90 todo se volcó en Rusia y durante los disturbios al poder subió el “fondo”, el “bajo”: los últimos fueron los primeros. Y si en el campo de lo espiritual dominaron los sectarios del liberalismo, en el campo de lo material - la hampa, que fue la infantería de reformas. Pero esperamos, que la época de disturbios se haya acabado y que hoy día el gobierno de los-ladrones-hartos-de-robar ya necesite tapar los huecos en el tejido del poder.

Porque naturalmente la delincuencia en Rusia hace al Occidente el caldo gordo: al extranjero se va el dinero muy grande, de esta manera alimentando la economía occidental y debilizando la nuestra. La Wiki en español especifica la alimentación criminal de Israel (no es casual, porque la mafia rusa sin dudas tiene muchos códigos judios en su genotipo, que se manifiesta hasta al nivel de la jerga (“fenia” en ruso), cuyo nucleo forman palabras que provienen del yiddish).

Para entender la matriz de la mafia rusa hay que dirigirse al modelo del mundo criminal, forjado en el período del Gulag. La “zona” es un espejo deformante de la sociedad, pero igual el mundo de “no libertad” para superar el caós necesita la jerarquía y cierto orden, aunque sea un orden inverso. Aquí los lideres suelen ser los peores – el poder supremo en las carceles rusas pertenece a los “ladrones en la ley”.

La comunidad de ladrones es lo que estaba “detras del espejo” de la vida normal. La gente trabajadora tenía el Buró político, Pleno y Congresos, mientras el ogranismo legislativo de la hampa fue la junta de los ladrones en la ley. La gente tenía el Ministerio de Hacienda, mientras la hampa para eso tenía “obshak” (“caja de ladrones”, “caldera”, etc.). El mundo antisocial copiaba los mecanismos del mundo social, pero negaba el poder del estado, su enemigo principal. Y en este sentido es interesante, que los más perversos de los ladrones en la época de post guerra en su tatuaje incluso llegaban hasta el uso de los símbolos nazi – tales tatuajes con esvástica y por el estilo fueron adquiridos de los presos, que durante la guerra apoyaron a Hitler, luchando en el ejercito de Vlasov. Eduard Limonov en su libro “Por las carceles” cita el recuerdo de uno de sus compañeros de celda sobre las bromas que gastaban los presos menores de edad aun en los 80. Así, durante la clase, el jefe de los adolescentes podría gritar a voz en cuello: Chavalillos, ¿quien es su padre? Y los chavalillos respondían como un solo hombre: ¡Adolf Hitler! - ¿Y quien es su madre? - ¡Eva Braun! Asi los jovenes crimenales suspendían las clases.

Según una de las verciones los ladrones en la ley se eligían “democraticamente”, es decir que la zona misma elegía a sus “padres-comandantes”. Pero también muchos especialistas opinan que a los ladrones en la ley los nombraban en la NKVD – así, manipulando los ideologos de la zona, NKVD facilitaba el trabajo para mantener el orden en los campamentos.

De todos modos, la institución de los ladrones en la ley llegó a ser la cúspide de las disputas duraderas entre “urki”, “zhiganí” y otros movimientos “ideológicos” dentro de la hampa. En resumen, como cree el criminólogo Alejandro Gurov, se formó el siguiente código de los ladrones en la ley (una especie de la constitución para un “estado al revés”):

1. La obligación principal de cada miembro de la agrupación es apoyar sin reservas la “causa ladronesca”. No puede ser justificada la traición, incluso la que fue hecha bajo las torturas o en el estado de embriaguez narcótica o de trastorno psíquico. Al ladrón le esta prohibido participar en actividades de servicio a la sociedad y en la etapa inicial le esta prohibido tener familia y mantener relaciónes con los parientes.
2. La segunda regla prohibe al ladrón tener cualquier contacto con los ógranos de mantenimiento del orden público, excepto los casos, vinculados con el sumario y juzgado.
3. La tercera exigencia prescribe a los miembros de la comunidad ser honestos y respetuosos entre sí. Y por lo que concierne a aquellos, que no forman parte de la casta, se permite hacer respecto a ellos lo que a los ladrones en la ley les dé la gana con el fin de fomentar la autoridad de la agrupación. No en vano los ladrones en la ley se consideraban los príncipes de la hampa.
4. La cuarta regla obliga a los ladrones en la ley controlar el orden en las zonas, imponiendo allí el poder absoluto de los ladrones.
5. El quinto punto de la “ley” requiere a los ladrones involucrar en su ambiente a los nuevos miembros. Por eso los ladrones en la ley trabajan mucho con los jovenes, sobre todo, con los menores de edad. A los principiantes los seducen con “lo romántico de rateros”, con la “vida dulce”, libre de obligaciones ante la sociedad, con el poder de dinero y con el culto de violencia. Los habituan al vodka y droga, llevan a las prostitutas de rateros. De otro lado, los golpean y chantajean, hacen tomar la culpa por los crimenes, hechos por ortos ladrones. Lo último por poco no sea el motivo principal de la incorporación de la juventud. Los miembros de agrupación usan los candidatos (“chavales”) para misiones diferentes – para recolectar el dinero a la caja común (“obshak”) y no de vez en cuando – con fines sexuales. Esto hace a los futuros ladrones cínicos, crueles y despreciativos con los valores sociales.
6. La sexta regla prohibe a los criminales interesarse de las cuestiones de política, leer periodicos, presentarse como siniestrados o testigos durante los sumarios o juzgados.
7. El punto “de principio” fue la habilidad obligatoria del miembro de agrupación de jugar a los juegos de azar. Los juegos facilitaban la comunicación, establecimiento del poder sobre otros presos, de los cuales los ladrones podrían ganar no solo las propiedades, sino la vida – así los ladrones forman sus grupos de los “kamikaze” para cumplir las misiones especiales.

Entonces se puede ver que los ladrones en la ley son parástios absolutos, los zánganos, cuya tarea es fecundizar la "madre Zona" con el fin de la reproducción de nuevos cuadros para el “movimiento negro”. Así fue el modelo en el período soviético, cuando la delincuencia estaba bajo la máxima represión.

Para ilustrar el funcionamiento de esta ideología les voy a contar tal episodio como la “Guerra de las perras”. Durante la Gran Guerra Patria una parte de los ladrones respondió a la llamada de la dirección del país – a lavar la culpa con sangre. Así fueron formados las “divisiones de rotura”, por supuesto, acompañadas por las tropas de la NKVD. Pero una vez acabada la guerra los ladrones profesionales volvieron a su oficio y respectivamente volvieron a las carceles. No obstante al haber violado el código, “colaborando” con el poder mediante la participación en la Guerra Partia, ellos perdieron su autoridad y ya no eran bienvenidos en las carceles. Los ladrones en la ley de la “antigua formación” los consideraron renegados – “perras” y les puseiron el apodo “fusileros”. Así se desató la guerra entre los ladrones-“nepmanes” y los ladrones-veteranos. Como resultado de esta guerra el código de hampa algo se liberalizó.

Ultimamante a medida de la “amnistía” de lo criminal el modelo vivió los cambios aun más fuertes – se puede decir que las “nociones criminales” pasan la erosión. En los 90 surge tal categoría de los capos como “criminales sin limites” – les importan un pepino todas las tradiciones y conceptos de los ladrones en la ley. Tampoco reconocen las reglas de los ladrones en la ley ciertas agrupaciones étnicas – las de los mismos chechenos, por ejemplo.

Entonces, la idea de los ladrones en la ley hoy día está en decadencia, el mismo “título” del ladrón en la ley ya se puede conseguir por el dinero. Como lo hacen con frecuencia los georgianos, a estos ladrones-impostores les suelen llamar “mandarinas” (en la extinta URSS las mandarinas tradicionalmente cultivaban en Georgia/Abjazia). Esto también explica en parte la gran cantidad de los apellidos georgianos en todas las listas posibles de los ladrones en la ley.

También caducan los tatuajes de los rateros – sobre esto ya han escrito bastante: pueden consultar los links 1 y 2

Según los datos del Ministerio de los asuntos internos en la capital y en la provincia de Moscú siguen actuando permanentemente unas 50 agrupaciones, encabezadas por los ladrones en la ley. En total para Rusia son de unas 300 a varias mil, según las evaluaciones de los diferentes expertos. Se sabe que Viachesláv Ivañkóv, apodado de Yaponchik (pequeño japonés), arestado y jusgado en EE.UU. durante el pleito pagaba a 3 abogados suyos mil dólares por hora. Así se puede imaginar las rentas de la mafia rusa.

En resumen quiero decir que el “movimiento negro” del banditismo ruso no proviene solamente del Gulag, donde se forjó el codigo de los ladrones en la ley, sino también tiene sus raices en lo más profundo - en la famosa rebeldía, en el anarquismo intrínseco de los rusos. La delincuencia rusa de hoy en cierto sentido es un eco lejano de las revueltas campestres, encabezadas por Steñka Razin, Emelián Pugachov, etc. – como dijo nuestro poeta Pushkin: “Dios nos libre de una insurrección rusa, insensata y despiadada”. Se trata también del mundo de la carcel rusa, donde ésta “insurrección insensata y despiadada” permanece en una forma comprimida hasta el “estado al revés”. Y también se trata de los 90, que también fueron los años de la “nsurrección rusa” criminal.

Los germenes de la rebeldía noble en los criminales explican porque la imagen del preso en nuestra cultura siempre es imagen de la víctima, que inspira compasión. Aquí tienen un verso de uno de nuestros poetas más populares Sergio Esenin:

“Solo un sueño tengo en secreto,
Que de corazón soy puro como nadie
Pero igual yo mataré a alguién
Un otoño triste en la calle…”