martes, 27 de diciembre de 2011

Humor nacionalista: chistes sobre ucranianos

Imagínense: hoy día en Rusia viven más de 180 pueblos, sin embargo el 80% de la población son rusos. El segundo puesto lo tienen tártaros, el tercero – ucranianos, etc. Les ofrezco los chistes étnicos, que revelan los rasgos más criticados de los pueblos de Rusia o mejor dicho de la extinta URSS, porque solíamos reirnos mucho antes, cuando había más contactos, más trabajo común entre los pueblos. Justo en aquel entonces fueron compuestos casi todos estos chistes. Y últimamente se perdió la tradición de contarlos… Ahora no estamos para reir. Este post será un inventario de los pecados de los pueblos de la ex URSS a través del prisma del humor nacionalista. También incluí los chistes sobre nuestros vecinos.

Chistes sobre ucranianos:

Los puntos, que se ridiculizan, son el nacionalismo, la adicción a la tocineta, rusofobia y antisemitismo.

Para que se entiendan mejor los chistes, les doy un vocabulario de la jerga eslava:

moskal - vocablo despreciativo para los moscovitas y rusos en general, con el que nos apodaron los ucranianos y los bielorrusos.

También esta en uso el otro insulto denominativo de este tipo para los rusos – katzap (katzapi – pl.).

jojol, m. (jojlushka – f.) – mote, que pusieron los rusos a los ucranianos (al pie de la letra “jojol” quiere decir: copete, porque los ucranianos eran famosos por ese peinado - coco rapado con un copete grande, veanse por ejemplo el cuadro “Cosacos, escribiendo una carta al Sultán”).

Vuiko - el personaje de los chistes ucranianos.

Vuiko se fue para la ciudad. Regresa a su pueblo dentro de unos dias, llevando de la mano a un negrito. Los vecinos lo preguntan:

- ¿Vuiko, a quien trajiste contigo?
- Pues, adopté a este pobre niño…
- ¡Pero si es un negro!..
- Sin embargo, esta garantizado que no es ni judio, ni moskal.


Vuiko esta regando las flores en su jardin con aceite de girasol. Lo pillaron los vecinos:
- ¡¿Pero Vuiko, que pasa?! Estas regando las flores con aceite de girasol. Así vas a matarlos…
- Las flores me la sudan, ojala que las armas no se estropeen. (Este chiste se refiere a las simpatías pro-nazi en Ucrania Occidental – como sabemos, hace poco Vuiko desenterró sus armas y hoy día esta abiertamente orgulloso por su colaboracionismo).


En el control aduanero preguntan a un ucraniano:

- ¿Llevas drogas?
- ¡Llevo!
- Muestra.
- ¡Aquí las tienes!
- ¡Pero esto es la tocineta (“salo” en ruso)!
- ¡No lo sé, pero me mola!
(Los ucranianos igual que los bielorrusos se concideran los adictos al “salo”, que acompaña casi todos los platos, si no los sustituye).


Una joven jojlushka esta en restaurante con un oficial. Este pide una botella de champaña.
- Ah, champaña… Me encanta tanto… Champaña… Este vino es maravilloso… Tal aroma… Y de cervesa yo salto las ventosidades…
(Se pica el provincianismo de Ucrania).


En escuela ucraniana (este chiste en ruso se cuenta, simulando el acento del idioma ucraniano):

- ¿Quen trabaja cualquier cosa chabacana por un medio litro de vodka?
- Pues, katzapi.
- ¿Quien ama la plata, como ustedes – bananas?
- Judios.
- ¿Y quien venderá a su mami y a su papi por un kópek (o que sea por un centimo)?
- ¡Y pese a todo cantamos en coro muy bien!


Un jojol y un gringo cayeron prisioneros en una de la tribus africanas.
Les dicen:
O nos dan por 200 dólares, o tendrán que comer un saco de sal, o los vamos a coger.
El gringo sin pensar mucho, dio 200 dólares, mientras el jojol se puso a devorar el saco de sal. Come que te come y luego dice:
Pues, vale, cójanme.
Se pusieron a cogerlo. Uno, otro, tercero…
- No, ya no aguanto más, mejor que yo termine con el sal.
Come, come el sal, ya no puede más.
- Pues vale, ganaron ustedes, me la suda…
Y saca del bolsillo 200 dólares.


Un jojol esta leyendo: “¡Golpea a los judios, salva a Rusia!”. Leyó y esta recapacitando para sí:
"El medio es muy bueno... ¡¿Pero el objetivo?!"


En el metro de Kiev esta sentado un negro, leyendo un periódico en ucraniano. Al lado esta sentado un jojol-nazi:
- ¿Que te pasa, por que estas leyendo nuestro periódico? Se puede pensar, como si entendiera el ucraniano.
- ¡Pero si lo entiendo!
- ¿Tal vez que vayas a declarar, que eres ucraniano?
- Pues, si, soy ucraniano.
- ¿Entonces, quien soy yo, como piensas tú?
- No sé de que coño eres: tal vez – judio, tal vez – moskal

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