viernes, 19 de noviembre de 2010

ESPEJO DE LA REVOLUCIÓN RUSA

Con motivo del centenario luctuoso de Leòn Tolstòi les presento un articulo de un autor bastante famoso, cuyo nombre, si no lo saben, lo decubriràn al terminar la lectura:

LEON TOLSTOY, ESPEJO DE LA REVOLUCIÓN RUSA

Identificar el nombre de este gran escritor con la revolución que evidentemente no supo comprender, y de la cual por cierto estuvo alejado, parecerá, a simple vista, extraño y artificial. Es, pues, cierto que una cosa que a todas luces no refleja exactamente los fenómenos no puede llamarse un espejo. Pero nuestra revolución es un fenómeno extraordinariamente complejo. Entre la masa de sus agentes y participantes directos, existen muchos elementos sociales que tampoco supieron comprender lo que ocurría y que también abandonaron las tareas históricas que el curso de los acontecimientos les planteaba. Y un escritor verdaderamente grande, no podía dejar de reflejar al menos algunos de los aspectos esenciales de la revolución.

La prensa rusa legal, atiborrada de artículos, cartas y notas sobre el octogésimo aniversario de Tolstoy, está lo menos del mundo interesada en un análisis de sus obras desde el punto de vista del carácter y lasa fuerzas motrices de la revolución rusa. Toda esta prensa padece de una indigestión de hipocresía de doble naturaleza: "oficial" y "liberal".

La primera es una hipocresía vulgar del plumífero venal que ayer atacaba por encargo a Tolstoy, y hoy, por encargo, está obligado a descubrir en él patriotismo y observar para con él a los ojos de Europa todas las reglas de la decencia. Todo el mundo sabe lo que se ha pagado a estos plumíferos y no pueden engañar a nadie. Pero la hipocresía liberal es mucho más sutil, y por consiguiente, mucho más nociva y peligrosa.

Escuchando al cadete Balaleikius del Rech, uno se imaginaría que su simpatía hacia Tolstoy era ardentísima y absoluta. Actualmente, sus declaraciones calculadas y sus frases ampulosas acerca del "gran buscador de Dios" no son más que pura hipocresía, porque el liberal ruso ni cree en el Dios tolstoniano ni simpatiza con la critica tolstiana del orden existente. El liberal se asocia a un nombre popular, con objeto de acrecentar su capital político... para jugar el papel del jefe de la oposición nacional. El intenta, mediante frases sonoras y contundentes, ahogar el grito que exige una respuesta clara y directa a la cuestión: ¿Cuál es la causa de las flagrantes contradicciones, del "tolstoianismo"? ¿Qué diferencias y flaquezas de nuestra revolución reflejan?

Las contradicciones en las obras, conceptos y doctrinas de la escuela tolstoiana son contradicciones realmente flagrantes.

Por una parte tenemos al genial escritor que no sólo es capaz de trazar un cuadro incomparable de la vida rusa, sino también de reproducir una literatura universal de primer orden. Por otra parte tenemos al terrateniente llevando la corona del mártir en nombre de Cristo.

Por un lado una protesta considerablemente fuerte, directa y sincera contra las hipocresías y mentiras sociales. Por otro lado, el "tolstoiano", esto es el intelectual ruso exhausto de histerismo y adorador de la miseria, que, golpeándose el pecho públicamente, grita: "Soy un malvado, soy un vil, pero me esfuerzo en lograr la propia perfección moral. ¡Ya no pruebo la carne, sino que vivo de una escudilla de arroz!".

De un lado, crítica despiadada de la explotación capitalista; denuncia de las violencias del gobierno, de la comedia de la justicia y de la administración del Estado; revelación del abismo contradictorio entre el aumento de la riqueza y de las adquisiciones de la civilización y el acrecentamiento de la pobreza, embrutecimiento y de las torturas de las masas obreras. De otro, la prédica fanática de la "no resistencia al mal".

De una parte, el realismo más sobrio y la ausencia de todo género de máscaras. De otra parte, la propagación de una de las cosas más corrompidas que existen en el mundo: la religión; la tentativa de reemplazar los sacerdotes oficiales del Estado, por sacerdotes de convicción moral, es decir, cultivar la más sutil y por consiguiente la más especialmente repugnante de las especies de clericalismo. En verdad:

"Eres pobre: eres opulenta,
Eres poderosa; eres importante;
¡Madre Rusia!"[1]

Frente a estas contradicciones, se comprende perfectamente que Tolstoy no pudiera interpretar ni el movimiento obrero y su papel en la lucha por el socialismo, ni la revolución. Pero estas contradicciones en las concepciones y doctrinas de Tolstoy, no son accidentales. Son expresiones de las contradicciones de la vida rusa durante el último tercio del siglo XIX. La aldea patriarcal, liberada ayer todavía de la servidumbre, fué literalmente entregada a la violencia y al pillaje del capital y del Estado. La vieja base de la economía y de la vida agraria, base que se había mantenido realmente durante siglos, se desmoronó con inusitada rapidez. Y las contradicciones en los conceptos de Tolstoy deben ser estimadas, no desde el punto de vista del movimiento obrero y del socialismo modernos (semejante valoración es, naturalmente, esencial, pero no es suficiente), sino desde el punto de vista de la protesta que se elevó de la aldea rusa patriarcal contra el ataque del capitalismo, contra la ruina de las masas y la expropiación de su tierra. Tolstoy, como profeta que descubre nuevas recetas para la salvación de la humanidad, es sencillamente divertido; y por consiguiente, esos "tolstoianos" rusos y extranjeros que procuran transformar el lado más flaco de su doctrina en un dogma, son completamente despreciables.

Tolstoy es grande, en tanto que expresión de las ideas y hábitos que surgieron entre los millones de campesinos rusos con el avance de la revolución burguesa en Rusia. Tolstoy es original porque sus conceptos, nocivos en conjunto, expresan en su totalidad precisamente la característica distintiva de nuestra revolución: la de ser una revolución burguesa-agraria. Entendido así, las contradicciones en los conceptos de Tolstoy son un reflejo de las condiciones históricas contradictorias que limitaban las actividades de los campesinos en nuestra revolución. Por otra parte, los siglos de opresión feudal y los decenios de ruina acelerada después de la reforma[2] acumularon montañas de odio, cólera y resoluciones desesperadas. El esfuerzo para acabar con la Iglesia del Estado, los terratenientes y el gobierno feudal; para destruir todas las viejas formas y sistemas de la propiedad terrateniente; para expurgar el país, para crear en lugar del gobierno de clase policíaco, una comunidad igualitaria y libre de pequeños campesinos, corre como un hilo a través de cada paso histórico dado por los campesinos en nuestra revolución; y sin duda, el contenido ideológico de los escritos de Tolstoy corresponde mucho más a esta lucha de los campesinos que al abstracto "anarquismo cristiano" que se pretendió deducir como un "sistema" del conglomerado de sus conceptos.

Por otro lado, los campesinos, esforzándose en buscar en buscar una nueva forma de vida social, tenían una concepción extremadamente vaga, religiosa y patriarcal del tipo de vida social que anhelaban, del método de lucha conducente a conquistar su libertad, de la clase de dirigentes que esta lucha requiera, de la actitud que la burguesía y la intelectualidad burguesa habrían de adoptar con respecto a los intereses de esta revolución agraria, y del por qué un derrumbamiento violento del poder zarista, era una condición previa indispensable para la expropiación de los grandes latifundistas. Toda la vida pasada de los campesinos le había enseñado a odiar a los terratenientes y a los funcionarios del gobierno; pero no les enseño, ni podía enseñarles adónde ir a buscar una respuesta a todas estas cuestiones. En nuestra revolución, sólo una minoría de campesinos se organizó y luchó efectivamente en grado apreciable por la revolución; y solamente una pequeña minoría tomó las armas para aniquilar a sus enemigos, para aniquilar a los lacayos zaristas y a los defensores de los terratenientes. ¡La mayoría del campo lloraba y rezaba, moralizaba y divagaba, escribía peticiones y cursaba "solicitudes" completamente de acuerdo con el espíritu de León Nicoláievich Tolstoy! Y como ocurre siempre en estos casos, la abstención tolstoiana de la política, la abjuración tostoiana de los políticos, tuvieron por resultado que sólo una minoría se aliara al proletariado consciente y revolucionario, en tanto que la mayoría fué presa de los intelectuales burgueses sin principios y serviles que, con el nombre de cadetes, abandonaban las reuniones de los truviks, se reconciliaban con ellos, hasta que, por último, fueron arrojados de un puntapié por la bota de los soldados. Las ideas tolstoianas son un espejo de las debilidades y las deficiencias de nuestro levantamiento campesino, un reflejo de la flojedad de la aldea patriarcal y de la innata cobardía del "mujik frugal".

Tomemos por ejemplo los motines del ejército en 1905-1906. Estos combatientes de nuestra revolución representaban socialmente un intermediario entre el campesinado y el proletariado. Como este ultimo estaba en minoría, el movimiento en el ejército no alcanzó nunca, ni con mucho, el grado de solidaridad evidenciando en Rusia, ni nada semejante a esa conciencia de clase que el proletariado manifestó cuando se convirtió en socialdemócrata como obedeciendo a una señal. Por otra parte, nada hay más erróneo que la opinión de que el fracaso de los motines se debió al hecho de que no eran los oficiales quienes los dirigían. Por el contrario, el progreso gigantesco que ha hecho la revolución desde los días de la Narodnaia Volia se demuestra precisamente por el hecho de que la "tropa ignorante", cuya independencia espantaba tanto a los terratenientes y oficiales liberales se alzó en armas contra sus oficiales. El soldado sentía gran simpatía por la causa de los campesinos; sus ojos brillaban al oír hablar del trabajo del campo. Más de una vez, la iniciativa en el ejército estaba en manos de las masas de soldados, pero en la práctica no se hacia empleo resuelto de este poder. Los soldados vacilaban. Después de algunos días -a veces de algunas horas-, luego de haber fusilado a un comandante odiado, libertaban a los otros, negociaban con las autoridades e iban quedamente camino de la ejecución, o, doblando su cuerpo bajo el látigo, se uncían una vez más al yugo, ¡completamente dentro del espíritu de León Nicoláievich Tolstoy!

Tolstoy reflejo el odio acumulado, la aspiración madura a una vida mejor, el anhelo de desembarazarse del pasado, y, asimismo, la inmadurez, el espíritu contemplativo, la inexperiencia política y la flojedad revolucionaria de las aldeas. Las condiciones histórico-económicas explican la inevitabilidad del surgimiento de la lucha revolucionaria de las masas para la lucha y también esa tolstoiana no resistencia al mal, que fué la causa más seria de la derrota de las primeras campañas revolucionarias.

Se ha dicho que los ejércitos vencidos aprenden mucho. En realidad, sólo en una medida muy limitada puede hacerse una comparación entre una clase revolucionaria y un ejército. El derrumbamiento del capitalismo transformara y agudiza a cada instante las condiciones que impulsaron a los millones de campesinos, unidos por el odio a los terratenientes feudales y a su gobierno, a una lucha democrático-revolucionaria. Entre los mismos campesinos el incremento de las transacciones, la dominación del mercado y el poder del dinero desplaza cada vez más al patriarcalismo anticuado y su ideología filosófica[3] afín. Pero los primeros años de la revolución y las primeras derrotas en la lucha de masas revolucionaria realizaron sin duda algo. Asestaron el golpe mortal a la blandura y flojedad existentes a un tiempo entre las masas. Las líneas de demarcación se han acentuado. Se han establecido fronteras entre los partidos y las clases. Bajo el martillo educador de Stolypin se desarrollarán inevitablemente, a través de la inflexible y consecuente agitación de los socialdemócratas revolucionarios, no solamente de entre el proletariado socialista, sino también de entre las masas democráticas de los campesinos, cada vez luchadores más templados, dispuestos cada vez menos a caer en el pecado histórico del tolstoianismo.

Proletario. N° 35, 11 (24) de septiembre 1908.
(Reproducido según el texto del Proletario, confrontado con el original)

NOTAS

(1) Del poema de Nekrasov "Quién vive bien en Rusia"
(2) Alusión a la abolición de los siervos en Rusia (1861)
(3) En el manuscrito "tolstoiano".

Articulo elaborado por Lenin en septiembre de 1908 y publicado en el Proletario, extraído del folleto "V. I. LENIN, Sobre la religión", elaborado por el Instituto Marx-Engels-Lenin de Moscú y reproducido en su integridad por la Editorial Problemas, Buenos Aires Argentina en 1945.

sábado, 30 de octubre de 2010

el nuevo dueño de Moscù

Hace poco el alcalde de Moscú, con 18 años de experiencia en el gobierno de la ciudad, ha sido depuesto. Lo han echado a la calle de una manera muy teatralizada y educativa para otros elementos de nuestro sistema político y también para distraer un poco al populacho (al haber mostrado una serie de películas comprometedoras). Es que hipocresía del alcalde Yuri Luzhkòv tocó su límite: todo el mundo sabe que su esposa, Elena Batùrina, llegó a ser la mujer más rica del país por ser respaldada en “sus” proyectos inmobiliarios por su humilde marido. «Si no fuera mi esposa, sería aun más rica”, suelen decir en estos casos los ladrones de todos los países. Sin necesidad de hablar de su esposa, hay otras reclamaciones (igual como hay ciertos méritos). Pero la fiesta de 18 años se acabó bajo el pretexto de la “pérdida de confianza”. Los pretextos no tienen mucha importancia. Lo interesante es la substitución de la élite moscovita iniciada desde el Kremlin. Y por eso llaman tanto la atención los primeros pasos de los nuevos comandantes de la capital. Y en este ámbito nos interesa sobre todo el aspecto arquitectónico y el de la vida cotidiana de la ciudad. ¿Habrá algunos cambios?

Hay que entender que durante las reformas neoliberales de los últimos 20 años, Moscú se ha convertido en los “Establos de Augìas” de la Rusia Demócrata. Una de las ciudades más caras del mundo, paralizada por los embotellamientos, cuya infraestructura apenas aguanta a tanta gente que viene de todas partes de la desarticulada URSS a la capital, en búsqueda de trabajo. El mercado de viviendas de esta manera se ha hecho una mina de oro para los especuladores. Los precios de la vivienda en Moscú desde 2006 están por los cielos. Cada pedazo de tierra en la ciudad puede convertirse en un motivo para el asesinato. Claro que muy pronto la ciudad ha sido cubierta con edificios feos, de mala calidad, pero super rentables para sus dueños. El encanto tanto del Moscú antiguo, como del Moscú estaliniano, se ha desvanecido gracias a las actividades primitivas del mercado salvaje. ¡Que bonito esta Moscú! ¡Tantos carteles! ¡Coches de lujo, boutiques de marca, iluminación, prostitución infantil, mendigos en las calles! Desgraciadamente los moscovitas en parte no estaban en contra del vandalismo “demócrata”, que sufría nuestra querida fortaleza del totalitarismo.

Sin embargo, las élites de la arquitectura, y las ONGs dedicadas al salvamento de la arquitectura de Moscú estaban alertas, y gracias a sus guardias, están a salvo muchos edificios antiguos en el centro que corrían el peligro de ser devorados por la esposa tan talentosa del alcalde. Bueno, el conflicto entre la arquitectura de Moscú y el alcalde se hizo muy notable. Y por eso los primeros pasos de la nueva alcaldía fueron dirigidos hacia la razón estética, y claro, resultaron muy populares.

Fíjense:

El alcalde interino Vladimir Rezin (otrora cómplice del alcalde despedido por la pérdida de confianza) enseguida ha ofrecido pensar en el traslado del monumento a Pedro el Grande. Es que “Pedro El Grande” es una de las obras más odiosas, fue erigida en Moscú por un amigo cercano al alcalde fracasado - un tal Zuràb Zereteli. Según las malas lenguas, Zereteli primero había esculpido un Cristobàl Colòn y lo quiso vender a España, pero no logró venderlo ni a Latinoamérica. Para consolar a Zereteli el ex alcalde Luzhkòv le permitió instalar su pedazo de bruto en uno de los mejores lugares de la ciudad. Asì en el ùltimo momento Cristobal fue modificado en Pedro. Fue como meter un clavo en un icono. Sería mejor si el ex alcalde esperara un poco, porque al fin y al cabo Costa Rica aprobó la instalación de un Cristóbal Colón hecho por Zereteli, y eso tal vez evitara la aparición de Pedro el Grande en el lugar más inadecuado de Moscú. De todos modos, la promesa del traslado de “Pedro el Grande” animó bastante a la ciudad. Surgió entonces la idea de que unos bancos, juntos, estarán gustosos de realizar este traslado por su propia cuenta, y asi, de esta forma, podrian hacer su propaganda. Además, ha aparecido la esperanza de que las demás esculturas de Zereteli, en un futuro próximo, también quedarán la fuera de la ciudad eterna, porque según muchos moscovitas son traumas horribles para la capital. Además se despertó el interés de la alcaldía con respecto a los varios objetos del patrimonio nacional, cuyo destino está en peligro.

La siguiente decisión del gobierno provisional de Moscú fue liberar el casco histórico de la publicidad exterior. El volumen de los carteles en total tendrá que disminuirse en el 20%. La porquería de los carteles afecta mucho a los ciudadanos sin hablar de los que provocan accidentes. Bueno, el 20% no es mucho, pero sin duda alguna solamente la mención de este tema hace al poder nuevo popular.

Al fin y al cabo, desde el Kremlin acaban de nombrar al gobernador (en el caso de Moscú se llama “alcalde”); su candidatura ya ha sido aprobada por el parlamento de la ciudad, y no es sorprendente que una de las primeras declaraciones del candidato a la alcaldìa Sergei Sobianin haya sido la siguiente: “El proyecto de Moscow-City fue un error de urbanistica”, es decir, que Sobianin critica los “milagros” de la arquitectura, que heredó de su antecesor. Moscow-City – es un montón de “cacas” de vidrio, que obviamente fue levantado en el centro de la ciudad para que pudiera ser visto desde todos lados. Una competencia tonta con los árabes quien va a construir el rascacielos más alto del mundo. Además Sobianin criticó la política de la construcción de los edificios insertados entre los masivos arquitectónicos, ya formados históricamente. Tambièn mandò a desmontar las construcciones ilegales a lo largo de las carreteras para que sea posible ensancharlas, etc.

No quiero decir que el nuevo alcalde será mejor que los de siempre. No. Solamente saco la conclusión, de que los rusos están hartos de la política urbanística neoliberal, que consiste en el pisotear los intereses del ciudadano a favor de los intereses del capital. Y claro, que el recién nombrado gobierno de Moscú está aprovechando este descontento. Vamos a ver si puede cumplir con sus promesas. Ojala que nos encontremos muy pronto en un Moscú sin tráfico, sin ejércitos de los inmigrantes ilegales, sin edificios feos, sin publicidad, sin desigualdad, es decir limpia de la contaminación visual, sónica, atmosférica y social.

A juicio de muchos expertos todo esto es imposible sin trasladar la capital a otra ciudad. Para salvar Moscú, hay que quitarle el estatus de capital, o lograr dar impulso a otras ciudades del país para descargar la Tercera Roma.

domingo, 17 de octubre de 2010

prejuicios de geografìa

Asì ven a Europa los EE.UU segùn alphadesigner:


Y asì los estadounidenses ven a Latinoamèrica:

Tambièn a sus ordenes estàn las visiones geogràficas de Vaticàn, Alemania, Francia, Rusia, Britania, incluso de los homosexuales, etc., encarnadas en las camisetas print por el diseñador Yanko Tsvetkov. Es interesante, que Yanko Tsvetkov no puso Mexico en el mapa de Latinoamèrica, segùn este diseñador de Londres, hoy dìa Mexico està en el territorio de otrora España))) Aunque esto no tiene nada que ver con realidad (la mayorìa de latinos en España son la gente del Ecuador). Bueno, por eso el proyecto se llama asì como se llama: "mapping stereotypes".

viernes, 8 de octubre de 2010

el abreviado de historia rusa

El teleproyecto “El tribunal del tiempo”, que sale en uno de los canales federales de Rusia, es muy especial para nuestra naciòn, incluso algunos creen, que fue inspirado desde una de las torres del Kremlin, es decir, por uno de los grupos de la élite gobernante. Es que durante los ùltimos 25 años la televisiòn nacional de Rusia en general se ha parecido mucho, para no decir en un 95%, con todas las cadenas globales: se repiten las mismas tonterias y se inculcan las mismas ideas poco claras con respecto a nuestro pasado y nuestro futuro. La prensa es otra cosa, pero la gente suele ver la tele. Y los especialistas, que tratan de poner las cosas en orden, normalmente en la tele no son bienvenidos.

No obstante, en julio de 2010 arranca el proyecto, cuyo objetivo es sondear la opinión pública acerca de las cuestiones fundamentales de la vida rusa. “La incorporación de los países bàlticos fue una ventaja o una desventaja?”, “La introducción de tropas en Afganistán, fue aventura de la partidocracia o una necesidad geopolítica?”, “La politica exterior de Alejandro Nevski fue funesta o la salvación?”, etc. El proyecto tiene la forma de un tribunal, donde hay un juez, abogados y procuradores. El hecho de que las decisiones del jues son siempre preconcebidas (contra la linea de la investigación desapasionada), solamente hacen al show más emocionante. Además a finales de cada segmento los televidentes votan, y los resultados siempre son un esculpitajo a la cara del juez, director del proyecto, uno de los propagandistas más odiosos de nuestos tiempos – Nikolai Svanidze (en la foto arriba, junto a su compañero de armas ideologicas - Leoníd Mlechin).

Claro, que los sondeos como tales – los tenemos de sobra, pero estos son extraordinarios, porque las formulaciones de las preguntas la primera vez desde hace mucho, son correctas. Y son correctas, sobre todo, gracias a la participacián del politólogo Sergio Kurginian, quien de hecho dirige todo el show, cortando el monólogo soso de los falsificadores (a la derecha).

Tal vez, que la primera intenciòn de los televisistas haya sido fijar los resultados de las manipulaciones duraderas. Sin embargo ora gracias a la presencia implacable de Kurginian, ora gracias a la memorìa del pueblo, los resultados de todas las encuestas reducen a cero las tiradas enormes de los disidentes, cuyos textos nos vemos obligados a aprender de memoria desde la primaria. Resulta que a pesar de tener en sus manos todos los canales y todas las emisoras, segùn la capitulación incondicional en la guerra fría, los llamados intelectuales-liberales no lograron lavarnos cerebro a todos (salvo a los moscovitas).

Opino, que es muy probable, que con ayuda de este proyecto el poder este rearmando la nación con el fin de prepararnos para los tiempos dificiles, que obviamente tienen que venir, porque la herencia soviética no es eterna y el país economicamente esta en ruinas o por lo menos está muy marginado. Ojala, que en un futuro próximo nos espere una "dictadura del desarrollo", porque en caso contrario nos arrollan.

Amigos y enemigos, si entienden el ruso, puden descargar los programas aquí.

Si no, les ofresco mi traducciòn de los sinopsis de diferentes programas junto con los resultados de las encuestas:

ALEJANDRO NEVSKI

Linea de Kurginian:

Alejandro Nevski hizo todo lo posible para conservar la identidad ortodoxa rusa, por eso en la encrucijada historica él prefirió aceptar el invencible (en aquel entonces) yugo de los mongoles (tolerantes en cuanto a la religiòn) a la dependencia del Occidente. El hizo todo para que Rusia no fuera quemada por los mongoles y no fuera catolizada por los alemanes y los suecos.

Veredicto del juez:

El príncipe Alejandro Nevski fue un gobernante típico de aquellos tiempos, defendiendo no tanto a Rusia, como a su poder personal. La amenaza de Occidente, de la cual supuestamente él salvara a los rusos, esta exagerada mucho por la propaganda. Alejandro Nevski al haber cometido varios actos amorales, llegó a ser el procreador del autoritarismo ruso y en este sentido Ivan el Temible, Pedro el Grande, Stalin son continuadores de la politica del príncipe.

Y el esculpitajo a la cara del juez – los resultados de la encuesta:

El 89% de los televidentes creen, que la politica exterior de Alejandro Nevski para Rusia fue salvadora.

PEDRO EL GRANDE

Linea de Kurginian:

No habìa ninguna alternativa a las reformas de Pedro I. Justo el emperador trajo al país de la via muerta al camino correcto al haberla convertido en gran potencia, la que tenemos hoy.

Veredicto del juez:

El Zar Pedro hizo que un país europeo normal, con gérmenes de democracia, se vuelva un estado despótico al haber creado la burocracia voraz, y al haber sometido a la población a un estado de semi esclavitud.

Y el esculpitajo final a la cara del juez:

El 80% de los televidentes creen, que las reformas de Pedro I fueron un gran avance al futuro.

NICOLAS II

Linea de Kurginian:

Nicolas II es responsable por los resultados desastrosos de 2 guerras (la guerra contra Japon y la Primera Guerra Mundial), de 2 revoluciones (la de 1905 y la de 1917) y por el colapso del imperio.

Veredicto del juez:

Zar Nicolas II fue un gobernador digno, quien hizo todo lo posible en aquel periodo tumultuoso.

Esculpitajo tradicional:

El 78% de los televidentes creen, que Nicolás II fue el líder que llevó el país al borde del abismo.

BOLCHEVIQUES

Linea de Kurginian:

Solamente el partido de los bolcheviques estuvo a la altura de la historìa en el periodo desastroso de 1917, los bolcheviques actuaron adecuadamente ante los desafios de la historia y lograron salvar el país.

Veredicto del juez:

Al haber eliminado Rusia antigua, los bolcheviques agravaron la situación por 70 años.

Resultados de la encuesta:

El 72% cree, que los bolcheviques salvaron el país.

LEÓN TROTSKI

Linea de Kurginian:

La llegada al poder de Trotski podría haber llevado a la peor variante de una dictadura tipo Pol Pot en Camboya. Trotski fue el líder de los llamados “rabiosos”, que surgen durante cualquier revoluciòn.

Veredicto del juez:

Trotski podría ser un gobernador digno y bueno para el paìs. Trotski es un chance perdido de la revoluciòn.

Resultados de la opinión de los televidentes:

El 80% creen, que León Trotski serìa el peor de todos los posibles guiones del desarrollo.

COLECTIVIZACIÓN

Linea de Kurginian:

La colectivización fue la continuaciòn logica de toda la historia rusa, y no se la puede convertir en un cuento de horror o en una arma ideologica. A pesar de todos los excesos la colectivización ayudó a industrializar la Rusia campestre, cuya consecuencia fue la victoria de Rusia sobre el fascismo paneuropeo.

Veredicto del juez:

Rusia podrìa encontrar otro camino del desarrollo sin causar daño a su economia y capacidad defensiva.

Resultados de la encuesta:

El 78% estan seguros, que la colectivización fue una necesidad terrible.

CASO DE TUJACHEVSKI – purgas en el ejército en visperas de la guerra

Linea de Kurginian:

Tujachevski tramaba la toma del poder y al haberlo ejecutado Stalin evitó otra guerra civil. Las represalias en las filas del Ejercito Rojo en visperas de la guerra abrieron el camino a los cuadros nuevos, sin los cuales la victoria serìa imposible.

Veredicto del juez:

A Tujachevski lo ejecutaron por una denuncia falsa y su muerte fue una gran pérdida para el ejército y esto predeterminó las bajas enormes de la URSS durante la guerra.

Resultados de la encuesta:

El 75% esta de acuerdo, que Tujachevski fue un Bonaparte fracasado.

Voy a ser màs lacònico para marcar todos las seciones del Tribunal del Tiempo ya presentadas:


El 91% estan seguros, que el pacto fue un respiro en vìsperas de guerra y solo el 9% creen que el pacto abrió el camino hacia la guerra.

REINCORPORACIÓN DE LOS PAISES BÁLTICOS:

El 89% creen que esto fue una aventaja, que ayudó a detener a los nazis y solo el 11% opinan, que la incorporación fue una desventaja y una anexión.

POLITICA DE KRUSHÉV:

El 89% creen, que su política fue una mina de acción retardada. Krushev fue criatura de ciertos grupos de la nomenklatura, cuyo apoyo Krushev había ganado al haberles regalado muchos privilegios y dinero. En unos 30 años estos grupos corruptos de la èlite destruiràn la URSS.

El 11% opinan, que las reformas de Krushev fueron un intento de salvar la situaciòn, que sus ideas o por lo menos intenciones fueron buenas.

ÉPOCA DE BREZHNEV:

El 91% dice, que este periodo fue tiempo de las opciones perdidas y solo el 9% declara, que este periodo (económicamente incomparable con lo que vivimos hoy) fue la agonía del régimen soviético.



INTRODUCCIÓN DE LAS TROPAS SOVIÈTICAS EN AFGANISTÂN:

El 87% opinan, que ella fue necesidad geopolitica, autodefensa de la URSS del islamismo radical, adiestrado por las inteligencias occidentales.

El 13% creen, que la introducción de tropas fue aventura de la partidocracia, que convertió un país normal en foco del terrorismo.

CAMPAÑA ANTIALCOHÓLICA:

El 86% creen, que esta campaña fue un error político de Gorbachev al haber sido dirigida contra la población, porque la realizaron en el momento más inadecuado y en una forma superprovocativa. Sin embargo, el 14% opinan, que la campaña contra el alcohòl fue una preocupaciòn por la salud de nación.

COMITÉ ESTATAL DE EMERGENCIA (GKChP, por sus siglas en ruso) en 1991:

El 91% cree, que el GKChP fue un intento de evitar la destrucción del paìs, la victoria del Comité Estatal de Emirgencia conservaría la URSS en el mapa del mundo y haría salir al país salir de la barrena politia y econòmica. El otro 9% opina, que GKChP fue un putch, una intentona golpista que metió el último clavo en el ataud del poder soviético.

TRATADO DE BELOVESH EN 1991:

El 91% entenden el Tratado como una catástrofe y solo el 9% lo aceptan como el mal menor.

FUSILAMIENTO DE LA CASA BLANCA EN 1993:

El 93% dicen, que el ataque al parlamento en 1993 por una orden anticonstitucional de Boris Yeltsin fue un fracaso del proyecto democrático en Rusia, mientras el 7% justifican el crimen de Yeltsin como un modo de salir del callejón sin salida.

REFORMAS DEL GOBIERNO DE ELTSIN (bajo la dirección de un tal Egor Gaidár):

El 86% considera estas reformas como destructivas, demasiado radicales, apresuradas, poco claras para el pueblo y por eso criminales, mientras el 14% las han aceptado como constuctivas.

P.S.

Hay que notar que las encuestas del proyecto se hacen no solo por los telefono, sino también dentro del estudio del programa y ademàs por el internet. Y es muy demostrativo, que a veces los resultados de ciertas encuestas, realizadas en el estudio de Moscù son diferentes de las de los telefonos y del internets. Es un conflicto muy peligroso, que surge entre Moscú y el resto del país. Los moscovitas son más occidentalizados que los demás y sobre todo, son la gente, quien en general ganó mucho con el collapso de la URSS, mientras el resto del país se ha hundido en la quiebra tanto material, como espiritual. Los moscovitas con mucho gusto estan de acuerdo con la leyenda negra sobre la URSS, que les sirve para justificar el asesinato de su país y para excusar su riquesa inesperada, cuya base es la agonía de sus conciudadanos en el Norte, el Sur y en Siberia.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Rusofobia en el arte contemporaneo

“En efecto vendo la mayor parte de mis cuadros en Estados Unidos, no obstante ¡precisamente allì creen, que ellos estan impregnados del amor por Rusia! Mientras aquì incluso mis compinches me reprochan: “Por que odias tanto a los rusos, Vasia?!”. Pues, como un ruso, tengo derecho a preguntar: “Y por què hay que amarnos?” ¡Ya que somos la peor gente del mundo: mala, peresosa, envidiosa! – dice pintor Vasili Shulzhenko.

el caido

Es un caso muy comùn, por no decir “banal”, y por eso querìa analizarlo aquì. El problema de las fobias suele surgir por la carencia de los conocimientos con respecto a los objetos de la fobias, creo yo. Y tal vez, el pintor Vasili Shulzhenko no quiera simplimente reconocer a los rusos, como a un pueblo normal, civilizado, es decir occidentalizado al no haber encontrado en los rusos lo “normal” segùn èl.

el vuelo

Los rusos para Vasili Shulzhenko son una broma de Diòs, mutantes malditos, a los cuales hay que disciplinar, civilizar o «eliminar» en el peor de los casos. Tengo claro, que estas “recetas” sencillas de los artistas y de muchos politicos conciernen a todos los pueblos no–occidentales, ¿eh? La òptica de Vasili Shulzhenko y los demàs, que piensan como èl, a pesar de ser muy “sofisticada” y muy especializada en el buscar de la mierda por todos lados, simultaneamente es muy limitada. En cierto sentido, una enfermedad fatal les afectò los ojos.

Napoleòn en Moscù

Sin embargo, quiero subrayar, que esta forma de ver la vida en Rusia, es una tendencìa propia muy rusa y muy caracterìstica de varios nuestros intelectuales - por ser tan radical y tan “bolchevique” a la vez. Ante nosotros esta un complejo psicològico de cierta parte de nuesta naciòn: me refiero a la abnegaciòn, el sentido exagerado de la culpa, hipersensibilidad y inclinaciòn al suicidio.

el paseo con la abuela por el nocturno rio Moscova

Nuestro pueblo esta compuesto por muchas cosas, tanto negativas, como positivas. Y a veces es muy dificil entenderlo todo: a proposito, uno de los ùltimos dirigentes de la URSS Yuri Andropov dijo una vez: “No sabemos la sociedad, en la que vivimos”. Habrà sido todavìa màs extraño esto, si les dijiera, que Andropov tambièn fue ex-jefe de la KGB, es decir de la inteligencia, y debrìa saber mucho.

cervecerìa

“...Que haya en nuestro pueblo la bestialidad y el pecado, - dice Fedor Dostoevski, - pero lo que es indiscutible, es que èl, por lo menos en su integridad, nunca acepta, ni aceptarà, ni quererà aceptar su pecado por la razòn”.

El esforzado

domingo, 19 de septiembre de 2010

la seguridad en Moscù

Moscù es la ciudad màs segura en Rusia por el altìsimo nivel de vida, que tienen los moscovitas (a diferencia del resto del paìs). Y al parecer, la capital rusa es una de las ciudades màs seguras en Europa.

Este ranking está basado en información obtenida entre Enero y Septiembre de 2010. El índice ha sido calculado en base al número de veces que los usuarios de TripAdvisor mencionan el término "carterista" o "carteristas" en las opiniones y comentarios que escriben en la web:

1. Barcelona, España
2. Roma, Italia
3. París, Francia
4. Madrid, España
5. Atenas, Grecia
6. Praga (Rep. Checa)
7. Costa Blanca (Provincia de Alicante), España
8. Lisboa (Portugal)
9. Tenerife (Islas Canarias), España
10. Londres, Reino Unido

martes, 7 de septiembre de 2010

Sopa de las cebollas de las cúpulas

España conoce muy bien el fenómeno de la llamada “leyenda negra de la inquisición” (se trata del ataque propagandístico, elaborado en el siglo XIX, para concentrar la opinión pública europea en los crímenes de la Inquisición española, aunque los del protestantismo hubieran sido mucho más graves). Lo que vivimos los rusos hoy día en el ambiente cultural, es asumir a regañadientes nuestra propia leyenda negra (falsa y destructiva) sobre el periodo soviético. Simultáneamente, han surgido varios mitos sobre la Rusia zarista, como un estado paradisiaco y de una alternativa seria a la “época muerta” de los bolcheviques.

Nuestra tarea es estrellar los espejos cóncavos y repetir la verdad en cada esquina, opino yo. Tenemos que liberarnos de la esquizofrenia impuesta por los medios mundiales de comunicación. Tenemos que aceptar tanto lo peor de nuestro pasado, como lo mejor, pero sin trastocar los hechos y sin abultarlos para que podamos salir adelante sin perder el rumbo.

Obviamente la “leyenda negra rusa” se formó, sobre todo, como consecuencia de la guerra fría y de la época de los disturbios que está desarrollándose desde los finales de los 80 (aunque la rusofobia como tal, es un problema que tiene una larga historia de varios siglos). Nuestra leyenda negra hoy día a grosso modo es una sopa de las iglesias demolidas, bañadas en sangre de miles de trotskistas, quienes destruían estas iglesias, eso sin hablar sobre los GULAG, kommunalka, apparatchiks, KGB, etc.

En este breve ensayo me gustaría concentrar su atención sobre las cúpulas acebolladas que se divisan ante todo en esta sopa de terror. Como arquitectura es lo fundamental en el mundo material que nos rodea; las iglesias y los monasterios forman gran parte de los itinerarios turísticos por nuestro hermoso país (en la época zarista casi no había otros edificios públicos), y por eso la cuestión del sufrimiento de la Iglesia Ortodoxa Rusa siempre será actual. De ello hablan y van a hablar todos los guías, en todas las lenguas, durante sus viajes por el Anillo de Oro, hacia el Monasterio de San Sergio, y claro, por la misma ciudad de Moscú.

Sin duda alguna las represalias contra la Iglesia Ortodoxa Rusa tuvieron lugar a comienzos del periodo soviético. Sobre todo durante la guerra civil, y por eso muchas familias rusas tienen entre sus familiares algún santo – son sacerdotes o monjes - y son muchos, porque el cuerpo del clero en la Rusia Zarista fue bastante grande, y de hecho los sacerdotes se hicieron los representantes del poder en los pueblos más lejanos del centro, y fueron responsables por la ideología zarista en cada punto de Rusia Ortodoxa. No soy una excepción, y también tengo un pariente canonizado por la Iglesia Ortodoxa Rusa: fue el tío de mi abuela, sacerdote de un pueblo siberiano, “fusilado y muerto a hachazos” a finales del verano de 1918 (según el fondo “La memoria de los mártires y los penitenciarios de la Iglesia Ortodoxa Rusa”).

Al pasar por cualquier iglesia en Moscú, ya habrán escuchado ustedes de los guías, o lo van a escuchar, las siguientes palabras: “…hicieron volar, demolieron, fusilaron, fundieron el oro de sobrepuestos, quemaron, reconstruyeron en los 90”. Al mismo tiempo, una turista mía, después de saber cuanto había costado la reconstrucción de uno de los templos, concluyó, que de esta manera la élite de Rusia vuelve a preparar un nuevo “bolchevicazo”.

De todos modos, uno se puede preguntar, sí los bolcheviques estaban en contra de la iglesia, ¿porque hay tantas iglesias antiguas en Rusia? ¿Porque los mismos bolcheviques emprendieron tanto trabajo para la restauración de los edificios, frescos e iconos? De vez en cuando para salvar la situación ciertos guías se limitan a explicarlo con un cuento sobre Stalin y el icono de nuestra señora: “Cuando los alemanes estaban en cercanías de Moscú, un monje del monasterio griego tuvo una visión: solo la intercesión de la Virgen podría salvar la capital y así se lo hizo saber a Stalin. El generalísimo soviético, perplejo y abatido durante el otoño de 1941, aceptó este último recurso. En vísperas de la batalla, un icono de la Virgen fue llevado en un avión militar alrededor de la ciudad” (“Autobiografía de Moscú” de T.Pigariova), etc. La moraleja es súper sencilla: solo gracias a este acto del chamanismo el “bigotudo”, tonto y perplejo, logró ganar a los nazis, y solo por eso fue frenada la “máquina de terror” contra la Iglesia. Sin embargo, hay que subrayar, que en su mayoría, los guías ni siquiera pueden recordar esta anécdota, y el hecho de que los soviéticos cuidaban la herencia cultural de la Iglesia Ortodoxa Rusa (que seguía en función) para ellos es inexplicable - sin hablar de que Stalin fue la persona que había devuelto a Rusia al patriarcado, sin el cual los zares vivieron tranquilos 200 años (!).

Por lo menos, nos debe quedar claro, que durante la guerra civil - sí, los bolcheviques destruyeron muchas iglesias y mataron sacerdotes, sin hablar de los casos de encarcelamiento. No obstante, ya en los años 1922-1923 la iglesia aceptó el poder soviético al comprobar que este poder era el poder de la mayoría del pueblo. Acabada la purga de los trotskistas dentro del partido de bolcheviques, y ya en 1939, miles y miles de los condenados por Trotski y Co. fueron amnistiados (por la linea de Stalin). Eso fue la nueva etapa de la política de la reconciliación nacional stalinista. Así, la revolución devoró a sus hijos, y las víctimas inocentes de estos "hijos" en cierto sentido fueron vengadas.

Con respecto a la crueldad hacia los sacerdotes y monjes durante la guerra civil, puedo repetir, que los sacerdotes ya habían perdido gran parte de su autoridad moral, al haber convertido en funcionarios de un estado odioso para gran parte del pueblo ruso. Y este proceso de la decadencia moral de la iglesia arrancó desde hace mucho, ya en los cuentos de Pushkin la imagen del “pope” es la de un holgazán, gordo y tacaño, que siempre engaña a sus parroquianos, etc. El poeta del siglo XIX, Alexandr Pushkin no fue ningún bolchevique. Tampoco lo fue el pintor Vasili Perov, autor del lienzo “La procesión con la cruz en Semana Santa”, en el que un sacerdote sale de una izba ya borracho, pisando los huevos de pascua. Sin hablar de que los sacerdotes eran vistos por el Ejército Rojo y por mayor parte del pueblo, como los partidarios de los blancos, es decir, como los partidarios de un régimen de guerra y de una vida sin resolver la cuestión principal – la de la tierra. La Iglesia Ortodoxa Rusa anatematizó no solo a León Tolstoy (de esta manera al empujar a muchos intelectuales), sino también anatematizó el poder soviético a principos de la guerra civil.

Entonces la Iglesia caida en la degradación a principios del XX se asoció abiertamente con el régimen del gobierno provisional y de los financistas masónicos (“La Guardia Blanca y el barón negro otra vez nos preparan el trono del zar”, - dice una canción popular de aquella época) y claro que esta iglesia fue atacada por los bolcheviques, quienes encabezaron la ola de la rebelión popular. La propia crueldad como tal hacia la Iglesia puede ser explicada además por la participación masiva en la revolución de las minorías: sobre todo, judíos y letones, quienes se caracterizaban por su indiferencia y aborrecimiento hacia todo lo tradicional ruso (ellos luchaban contra Rusia, como “la cárcel de los pueblos” y los sacerdotes bajo este contexto fueron para ellos los vigilantes de la cárcel). A proposito, estas minorias extremistas (por la causa de la politica de los zares) de hecho son responsables en mayoria de los casos por demasías inadmisibles durante los primeros años del gobierno soviético, pero sus demasías tienen su lógica y hay que entenderla.

Es curioso que la carta de “las represalias contra la Iglesia en los primeros años del poder soviético” fue usada primera vez no durante los 90, sino durante la Gran Guerra Patria .… por Hitler. En los territorios ocupados por los alemanes, muy pronto, como las setas después de la lluvia, se abríeron las iglesias: de esta manera Hitler quería “comprar” a los rusos. La colaboración de la iglesia con Hitler es un hecho que no se puede ser negado ni justificado de ninguna manera.

De todos modos, la iglesia seguía en función durante el periodo soviético, fue restablecido el patriarcado ruso y los creyentes podían creer. Aunque si, es verdad, que de moda en aquel entonces fueron otros conceptos del mundo, pero nunca antes en Rusia la iglesia fue separada del estado por 100%, como en estos años. Años de la espiritualidad sin precedente, que jamás ha sido logrado en nuestro país. Mientras al patrimonio nacional, representado por los edificios de las iglesias, frescos y iconos, lo cuidaban como jamas lo van a cuidar aquí.

Resumiendo, quisiera decir que no solo los bolcheviques de los primeros años de la Revolución tienen culpa ante la iglesia, sino los mismos zares también. Fíjense: ¡durante el gobierno de Catalina II fueron cerrados el 80% de todos los monasterios rusos! En la época de Catalina la Grande, las logias masónicas, a través de su influencia sobre la nobleza y los mercaderes, empiezan a jugar con el papel de la iglesia. ¡Acaso no fue eso un golpe contra el sistema de educación espiritual del pueblo ruso! En cambio los soviéticos ofrecieron al pueblo el concepto del mundo más avanzado para aquel tiempo - la ideología del marxismo - que a propósito, tenía mucho que ver con la Iglesia Ortodoxa, la hermandad, la supremacía de lo común sobre lo individual, el perfeccionamiento espiritual, etc. Si, los soviéticos, mientras era fuerte la línea de Trotsky, destruyeron muchas iglesias (teniendo sus razones), pero seamos objetivos: los zares también lo hicieron, y las “moraduras” recibidas por la Iglesia de parte de Catalina la Grande se ven por todos lados: me refiero a los monogramas de Catalina en los muros de los monasterios, o en los mismos ropajes de los metropolitanos.

A mi juicio, hay que reconocer, que la iglesia jugaba un papel muy progresista en la vida de Rusia. Es indudable que uno de los creadores de nuestra nación fue San Sergio de Radonezh (fundador del Monasterio Trinitario de San Sergio a 70 kilómetros de Moscú). La Iglesia muchas veces salvó a mi país de sus enemigos. La iglesia ayudó a civilizar los enormes espacios de mi patria. Pero a finales del siglo XIX la Iglesia desgraciadamente perdió casi toda su autoridad, se degradó (en parte por la culpa de las reformas de Pedro el Grande). Y no son pocas las cosas por las que tiene que darle vergüenza a la Iglesia Ortodoxa Rusa. Y eso hay que reconocerlo también. Sin embargo, durante el periodo soviético, la gran aportación de la iglesia al desarrollo de Rusia ha sido respetado, que explica la restauración del arte ortodoxo, y las iglesias seguian en función.

Me da pena que hoy día la Iglesia Ortodoxa Rusa está repitiendo los errores del pasado, alejándose del pueblo, y gastando los recursos de confianza que recibió en los años 90 durante el renacimiento eclesiástico de los rusos. Me dan asco los negocios de la Iglesia, su colaboración con las personas cuya riqueza obviamente es de origen criminal, Y sobre todo, me da asco el sinfín de las declaraciones antisoviéticas: “Si Lenin pudiera santiguarse, desaparecería como un diablito perdido” y así por el estilo… Esas declaraciones, que rayan con lo chabacano y con el chamanismo, salen no solo de las bocas de los sacerdotes de poca importancia, sino de la de nuestro patriarca también. Resulta, que el único objetivo de la Iglesia Ortodoxa contemporánea es vivir a lo grande, bañarse en oro, y maldecir la época soviética, para llenar el vacío ideológico y tapar el absurdo que practicamos hoy. En vez de buscar nuevos sentidos, en vez de apoyar a la familia, en vez de criticar nuestros problemas sociales y económicos, y en vez de dar al pueblo las palabras nuevas para recomponer la nación, nuestra Iglesia se ha convertido en uno de los departamentos de Gazprom. Al parecer, la iglesia esta vengando a la URSS por haber sido durante tantos años separado del estado!?

No obstante, los altos mandos de la Iglesia Ortodoxa Rusa - esos gordos y borrachos popes, pisando los huevos de pascua - y los parroquianos sencillos, son dos grupos diferentes, y mientras el patriarca habla tonterías sobre “los 70 años de la disolución espiritual”, en varias iglesias aparecen los iconos …de Stalin.